Así son las madres profesionistas de la actualidad

Por Colaboración

Ensenada.- Aunque cada vez son más las mujeres que se insertan en el mundo laboral alrededor del mundo, persisten los estereotipos de género en este ámbito. De acuerdo con cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2018 la participación de las mujeres en el trabajo fue de 48.5%, 26.5 puntos porcentuales por debajo de la participación masculina.

En el caso concreto de México, las mujeres representan el 43.8% del personal ocupado en las actividades económicas y generan el 18% del Producto Interno Bruto (PIB). También encontramos que, de este 43.8%, 4 de cada 10 son mamás, y sus ingresos aportan entre un 30% y 60% en la economía del hogar, según datos recabados por LEXIA.

Los datos indican que cada vez son más las madres que trabajan, ya sea por gusto o porque se han visto obligadas por las circunstancias; aunque también, cada vez son más las mujeres que quieren y buscan desarrollarse profesionalmente; podríamos decir entonces, que las mujeres de hoy se están enfrentando a tres grandes retos al mismo tiempo: ser mujeres, ser profesionistas y ser mamás.

Para Jessica Ibarra Ramonet, Licenciada en Administración de Empresas y Mtra. en Administración Internacional, ser mamá y profesionista es un trabajo muy complicado pero que forma parte de la evolución positiva del estereotipo que se tiene de la mujer en México y en muchos otros países; recuerda que hace apenas unos años se tenía la idea de que la mujer estudiara y esto era considerado un gran logro, claro, pero después, tenía que quedarse en casa para ser esposa y cuidar de los hijos.

“Actualmente se sigue esperando que la mujer eduque a sus hijos, cuide del marido y vea por el balance familiar, sin dejar de lado personal y profesional; es complicado, sí, mucho, pero la clave está en poder administrar el tiempo, en encontrar el balance entre ambas actividades y no dejarse invadir por la culpa que sentimos en algún momento por dejar a los hijos por lapsos largos de tiempo”.

Por otro lado, la Mtra. Lucía Beltrán Rocha, quien es licenciada en Sistemas Computacionales, cuenta con un MBA y es doctorante en Ingeniería, considera que una de las ventajas de ser madre y ser profesionista es que se está cambiando desde el seno familiar una idea por demás arraigada en nuestra sociedad, los hijos están siendo educados por mamás que trabajan.

“Las mamás profesionistas estamos educando hijos independientes en todos los sentidos, orientados a la resolución de diversas situaciones y conflictos y con esto estamos apoyando también a la unión familiar porque se trata de un trabajo en equipo; estamos conscientes y pendientes de los deseos y necesidades del otro, y no a la descomposición social como se nos ha querido etiquetar”.

Tanto la Mtra. Jessica Ibarra, quien se ha desempeñado por casi una década como Directora Zona Costa de CETYS Universidad, como la Mtra. Lucía Beltrán, actual Directora Académica del Campus Internacional Ensenada, coinciden en que ser madres y ser profesionistas además de ser una labora complicada, es un reto que día a día hay que vencer, ¿cómo?, buscando aliados; el uso de las nuevas tecnologías es uno de ellos porque les permite estar en contante comunicación con su familia, estar pendientes de los hijos y de sus necesidades con solo un clic o una llamada.

Asimismo, consideran que la presencia de la mujer que es madre en el ámbito laboral es cada vez más contundente y evidente, afirman que ser madre les brinda otra visión, habilidades y sensibilidad y, capitalizando todo esto, es como se ha podido ver a estas mujeres en posiciones estratégicas en las empresas sin sacrificar su labor de mamás.

Si bien he ha ido avanzando y hay quienes piensan que el cambio no ha sido significativo, lo cierto es que se tiene que seguir trabajando en promover y fomentar las condiciones que posibiliten la equidad de oportunidades y de participación en la vida cultural, económica, política y social de las mujeres que son madres de familia, a través de diferentes iniciativas por parte del gobierno, del sector empresarial, instituciones educativas y el seno familiar.