Declaratorio de parque nacional en Revillagigedo afecta flota atunera

Por Redacción

Ensenada.– La declaratoria de Área Natural Protegida con carácter de Parque Nacional conocida como Revillagigedo afecta al sector atunero de la pesca ya que obliga a las embarcaciones a navegar una mayor distancia para conseguir el producto, lo que también implica mayores costos, señaló el diputado federal Wenceslao Martínez Santos.

El legislador informó que por esa razón se opuso a la declaratoria, pero pudieron más los intereses del gobierno federal en el ánimo de los legisladores de mayoría priista, y del Partido Verde, que con esa medida deja en la ambigüedad la conservación de 14.8 millones de hectárea de mar.

Uno de los efectos es la pérdida de competitividad que sufre la flota e industria atunera nacional frente a otros países, insistió.

Era más seguro para la preservación el estatus de Reserva de la Biósfera del Archipiélago de Revillagigedo ya que no afectaba las actividades reguladas de pesca que durante muchos años había sido compatibles con la preservación, aseguró Martínez Santos.

En ese orden, Martínez Santos también abordó el tema de la pesca furtiva que es un problema grave en todos los litorales del país, particularmente en Ensenada en donde las autoridades de pesca, el gobierno del estado y el municipal no tienen la capacidad para hacerle frente.

En este caso, señalo, la única corporación que puede contener el problema es la Armada de México, pero en ocasiones no pueden atender los llamados de las autoridades civiles en tiempo y forma o pueden llegar a tener dificultades presupuestales.

Habló también, sobre  la reciente población de la Ley de Seguridad Interior que define el mando único de la policía y legaliza la presencia del ejército en tareas que corresponde a la policía.

Uno de los problemas que presenta con relación al mando mixto que proponía la oposición blanquiazul, es que deja en libertad al presidente de la república el monopolio sobre el mando policiaco sin tener que consultar a los estados.

También dificulta el control desde el centro a todas las policías municipales en estados como Oaxaca en donde son 270 municipios y otros en donde las poblaciones están dispersas o en zonas de difícil acceso en donde la delincuencia no solamente pone a los mandos policiacos, sino llega al nivel de influir en la elección de presidentes municipales.