Es la osteoporosis un padecimiento silencioso

Por Yuver Maceda

Ensenada.- La osteoporosis daña el esqueleto -que envejece al igual que el resto de los órganos-, pero pasa desapercibido. El deterioro óseo aumenta con los años, ya que la calidad y cantidad de hueso disminuye, explicó  la doctora Perla Zepeda Menchaca, directora de la Unidad de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Quintín.

Mencionó, que es común que no se le dé importancia, sino hasta que ocurre una fractura debido a una reducción de la masa ósea.

“Esta enfermedad se presenta en las estructuras óseas, principalmente las de tejido esponjoso  que se encuentran en la periferia o en los extremos finales de los huesos. Con el paso del tiempo se gastan más rápidamente, provocando disminución en el grosor y cantidad; esto ocasiona que pierdan  su conectividad y la capacidad de soportar las cargas a las que originalmente se sometían”, detalló.

Como consecuencia, recalcó, tanto la cadera, como los codos, muñecas, rodillas y tobillos que se rompen con mayor facilidad. Estas lesiones no son la enfermedad, sino la consecuencia de un padecimiento mal atendido.

Zepeda Menchaca,  señaló que la fractura más común derivada de este padecimiento es la de los cuerpos vertebrales, pero la más costosa y con mayores complicaciones es la de cadera. Suele ocurrir con mayor frecuencia entre los 70 y 75 años.

“En el IMSS, se recomienda  que los pacientes en riesgo se practiquen densitometrías (estudios que miden la densidad ósea), principalmente a mujeres mayores de 65 años y a hombres mayores de 70”, refirió.

Destacó, que  los  formadores óseos que ayudan a mejorar la calidad del hueso y a disminuir el riesgo de fracturas; también se utilizan otros conocidos como antirresortivos, porque disminuyen el consumo del esqueleto.

Finalmente, la directora de la UMF N13 de San Quintín enfatizó que lo primordial es la prevención de la salud ósea, con el adecuado y oportuno suministro de calcio, así como la incorporación de hábitos de vida saludables, que no sólo le sirven a los huesos, sino también a los pulmones, al corazón y a todo el organismo.