Indagan sobre el riesgo ambiental en Baja California

Por Nelly Alfaro

Doctora Martha Iliana Espejel Carbajal, docente de la Facultad de Ciencias

Doctora Martha Iliana Espejel Carbajal, docente de la Facultad de Ciencias

Ensenada.- A través de un proyecto denominado  “La percepción social, la estimación y la medición del riesgo ambiental en la península de Baja California”, se trabaja en la elaboración de una estrategia de comunicación para ser entregada a manejadores de recursos naturales y a los planificadores del uso del suelo en el Estado.

El estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) lo realizarán para evitar pérdidas humanas y materiales por desastres naturales y provocados por el hombre.

Martha Iliana Espejel Carbajal, docente de la Facultad de Ciencias indicó que éste determinará una  estrategia para utilizarse en el manejo y ordenamiento del territorio para evitar aumente el riesgo ambiental.

“Se unieron investigadores de las ciencias exactas y sociales para ver si lo que piensa la gente coincide con los datos arrojados por los científicos exactos y se encontró que mucha gente no percibe el riesgo de una zona”, dijo.

Por otra parte, los doctores José Luis Fermán Almada y Carlos Figueroa Beltrán, ambos docentes de la Facultad de Ciencias Marinas, expresaron que es importante que la sociedad conozca las zonas de riesgo y que esta información perdure en la memoria colectiva para que no se den asentamientos humanos en donde exista uno.

Como ejemplo, Figueroa Beltrán indicó que a Ensenada llegan miles de inmigrantes que buscan mejores oportunidades y son ellos quienes principalmente han ocupado las zonas de riesgo debido al desconocimiento y por fallas de comunicación con dependencias gubernamentales.

Asimismo, Fermán Almada expuso que en México no se cuenta con programas de riesgo que manejen la respuesta y mitigación, sino que se han limitado a señalar dónde existe bajo y alto riesgo, pero eso no ayuda a generar una mejor reacción de la sociedad.

Agregó que con una política pública de riesgo, se podrá beneficiar a que no se realicen asentamientos humanos que a la larga perjudique a los pobladores.

El estudio se enfoca en la zona costera de la península, específicamente en Ensenada y Cabo Pulmo en Baja California Sur, debido a que ahí se tiene riesgo de inundaciones por precipitación pluvial, riadas o crecidas de ríos o arroyos y por el crecimiento del nivel del mar.

También se estudian las zonas acuícolas de San Quintín y sus campos agrícolas en los que se han detectado riesgos genotóxicos que causan mutaciones genéticas que se manifiestan principalmente en recién nacidos.

Finalmente,  Espejel Carbajal, comentó que los resultados de la investigación se pueden extrapolar a otras partes del país, incluso a Estados Unidos al tener el mismo tipo de zona árida.