LA BUROCRACIA. (La Burra Echada).

burocratasEnsenada.-Desde luego que las comparaciones son odiosas, sin embargo, no podemos dejar de relacionar e inclusive comparar la actitud de todos los burócratas de cualquier entidad de gobierno, a la que usted recurra con la actitud que asume una burra echada y más si esta se echa con todo y carga.

¡Mire Usted! Para levantar una burra que se echa, no bastan empujones, mucho menos los jaloneos, así le pique usted con una chuza o punta, la burra nomás no se mueve, solamente puja y a veces bufa, pero no hace nada por levantarse.

En ocasiones, ha habido alguno que se la dan de sabihondos o conocedores sobre el tema y en cuanto la burra se echa, corren a traer un burro-Más si es en primavera- con la esperanza de que la burra reaccione al instinto natural del amor asnal y se levante sin dilación, pero hasta eso ha fallado, ya sea porque el asno no logra motivar a la jumenta o simplemente, porque está es “guebona” de plano.

¡Ha ocurrido que ni aun quitándole la carga la burra se levanta!

¡Verbigracia! Con la Burocracia de cualquier especie ocurre exactamente lo mismo, pareciera que se encuentra echada y sin ganas de moverse, a pesar de las pingues ganancias y las prestaciones que aunque no se las merecen, recibe.

Por eso nos referiremos de la misma forma ¿No? ¡Pá que cuadre pues! Y al efecto, sustituiremos la palabra Burocracia, por la de Burrocracia. ¿Les parece?

Y sino están de acuerdo, ¡Nada más fíjense ustedes! Aunque el ciudadano demandante del servicio público correspondiente o de la atención respectiva, comparezca de modo oportuno, pidiendo las cosas como lo mandan los cánones de la petición, es decir primero pidiendo, luego rogando y enseguida exigiendo, el miembro de esa Burrocracia lo trata con altanería, sin atención, con prepotencia, con brusquedad y veces hasta con humillación implícita y no lo tacha de pendejo, porque ese insulto es uno de los más fuertes en toda la geografía mexicana y tiene miedo de la reacción que pudiera tener el nombrado.

Pero eso es cuando usted logra que le presten atención-Aunque esta sea mala- habrá veces en que el peticionario, solo va a oír pujidos y a veces bufidos, sin que sus demandas, sean atendidas y de su trámite, pues ¡Olvídese! Porque al Burrócrata que lo atiende, eso y nada ¡Le importa pura chingada!

Algunos peticionarios que son hábiles, inmediatamente hacen un estudio situacional y sin ven que aquel Burrócrata es un macho de esos de los que se dan de garañones, pues inmediatamente manda en su nombre a una hembra de buen ver, para que esta logre el efecto que se busca con el burro ante la burra ¡Y chance y el trámite camine! Aunque no es garantía.

Algunos otros peticionarios, también hábiles, tienen la percepción suficiente, para darse cuenta de que el Atendiente Burrócrata corre pá tercera o tiene alguna preferencia especial y como ¡Todo se vale! Pues de inmediato mandan a un chamaquito de buena presencia, para cautivar la atención de aquel que tiene el síndrome del echamiento y puede que haya resultados. ¡Eso sí! ¡Quién sabe!

Y lo mismo ocurre con la Atendiente Burrócrata Mujer, si esta es Cougar-Mujer que le gustan los chamaquitos-Pues se hace la misma operación y puede que haya motivación y el síndrome del echamiento desaparezca.

¡Lo que sí es infalible! Y se está viendo con mucha frecuencia en la actualidad, es que mediante la repartición de unos folletos verdes, que traen las efigies de Benjamín Franklin, las de Ulisses S. Grant o las de Andrew Jackson, las puertas se abren y la Burrocracia se levanta.

Después de todo esto, podemos concluir que aunque existen situaciones que pueden ser sujetas de comparaciones, entre La Burra Echada y la Burocracia-Burrocracia-Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que La Burra Echada es más digna que la misma Burocracia, porque a la primera no la hicieron levantarse y caminar deslumbrándola con los folletos verdes a que se hace referencia y a la segunda en cuanto los vio, los olio y los toco, se dio el parón y hasta el modito de andar le cambio.

Nota * El Estado de Baja California se distingue por ser el que más dificultades e inconvenientes pone, para cualquier clase de trámites. ¡Te piden hasta la vacuna del perro!

Es por eso que la gente se desespera y prefiere andar irregular, porque dicen: Es mejor pedir perdón que permiso.

¡Vaya pues un saludo muy Mexicano! De esos que dejan chillando las orejas, para todos aquellos que habiéndose obligado a cumplir las leyes y hacerlas cumplir, jurando ante Dios, ante La Patria y ante Los Hombres, no cumplen como se debe, con los encargos y encomiendas que aceptaron y en se dejan caer como La Burra Echada.

¡Sin temores! Nos vemos en la próxima. Si Dios y el sistema nos lo permiten.

Para Rada Noticias
Miguel Alfaro García