La mejor vocación: ser madre

Por Nelly Alfaro

floristaEnsenada.- Como la vocación más bella del mundo que una mujer puede ejercer, es el ser Madre para Ari; una mujer que a sus 56 años sigue en la búsqueda de la felicidad para ella y para quienes conforman su familia.

Ama de casa, florista y campesina, son los roles que desempeña a diario; en su sonrisa refleja la satisfacción de ejercerlas con orgullo argumentando que el amor es lo que le da fuerza para continuar día a día con lo que la vida le presenta.

Es madre de dos hijas, ya mayores de edad comentó; actualmente viven en la capital del estado en donde formaron su propia familia ya hace algunos años.

Es por eso que este día lo festejará trabajando, vendiendo flores en una de las esquinas más concurridas de la ciudad para alegrarles el día a otras mamás.

Desde las 8 de la mañana llega al cruce de la avenida Delante y Periférico, en donde colabora en la venta de flores para ganarse unos pesos más y favorecer en el sustento de la casa.

“Mis hijas están lejos por eso no podemos festejar, pero trabajo con mucho gusto, para poder ayudar y ser independiente, aunque avanza poco a poco la venta, sirve para distraerse y la verdad que lo hago con mucho amor”, expresó.

Ari, trabaja diariamente de 7 de la mañana a 3 de la tarde en los campos de Maneadero, y este día tan especial su jornada laboral se incrementará a casi 15 horas, pues esperará a que las flores que tienen a la venta se agoten.

Confesó que sí sus hijas estuvieran cerca, el día sería diferente; compartirían en compañía de toda la familia con una fiesta, una rica comida y música, sin embargo, entiende que la vida es así y que los hijos algún día tienen que formar su propia historia.

“Trabajar me sirve porque me distrae, a pesar de que no haré nada en especial puedo sentirme útil y alejarme de malos pensamientos o no estar deprimida, aunque ese día me estuvieran apapachando mucho mis hijas, disfruto mucho trabajar”, manifestó.

Recordó como llego a la ciudad, de la mano de sus padres quienes vinieron al puerto en busca de mejores oportunidades de vida y fue aquí donde conoció al que tiempo después se convertiría en su esposo.

Y aunque ya no tiene a su madre a un lado para aconsejarla confesó que siempre estará en su corazón para refugiarse cuando sienta soledad.

Ari como muchas mamás, empieza desde temprano con las actividades. Se levanta muy temprano para dejar un poco arreglado el hogar, sale a trabajar su jornada laboral, regresa a casa y continúa con las labores domésticas, prepara los pendientes y descansa.

“Trabajar para mí es algo muy útil y hermoso porque nos da independencia y sobre todo la tranquilidad de saber que contamos con el gasto diario, nos mantiene ocupadas, libres, sin tener que estar esperando que alguien nos dé algo”, manifestó.

LA LLEGADA DE LOS HIJOS

Desde que llegan a nuestras vidas, los hijos marcan la pauta de lo que será el resto de nuestras vidas.

Ari comentó que el horario de una madre incluye horas extras, y algunas cosas que antes parecían no tener importancia se vuelven fundamentales.

“Encontramos otras formas de divertirnos, empezamos a organizarnos de manera diferente aun cuando ya está grandes, además cuando llegan los nietos todo cambia, se vuelve la vida muy diferente”, exteriorizó.

Los niños despiertan nuestro sentido del humor, y agregó que solo un gesto, una frase, una sonrisa, verlos jugar hace mejor la vida.

Es fácil cuando están a nuestro lado, enfatizó, y ser madre es la cosa más importante del mundo, se puede encontrar en los hijos a las únicas personas que harán la vida más feliz.

Por último Ari invitó a todas las madres que realicen esta labor con amor, que el trabajo sea fuente de inspiración para los hijos y para uno mismo.

“Hagamos el trabajo con amor e ilusión; todo lo que hagamos que sea con amor porque el trabajo nos da para vivir y cumplir nuestras ilusiones, ayudar a nuestros hijos, deseo para las madres que siempre tengan a sus hijos y que siempre tengan amor para sí mismas porque así lo tendrán por los demás, el amor nos abre todas las puertas, es la mejor receta para ser felices”, puntualizó.