LA SONRISA DE LOS DIABLOS.

(Tan Cabrón es el Pinto como el Colorado).

¡Pobre ciudadano Baja Californiano! ¿Hasta dónde podrá aguantar qué lo sigan engañando de la forma tan vil como lo hacen los Políticos de Altura bajo promesas que nunca se cumplen y con el desarrollo de planes irrealizables algunos, por ser tan fantasiosos y fuera de la realidad que se vive?

Y si no me lo quieren creer. ¡Para muestra un botón!

Acordémonos de aquel plan de Fox de hacer llegar el internet a todas las comunidades del país, inclusive las más recónditas y más olvidadas de la Nación

¿No sería mejor darles de comer primero? Es decir ¡quitarles el hambre! Luego; ¿No sería también mejor enseñarlos a leer, antes de pensar en semejantes jaladas? O más lógico aun ¿No sería más prioritario hacer llegar la electricidad o las energías alternativas, para luego pensar en que el internet pudiera servirles de algo en sus paupérrimas vidas?

Otros planes resultan tan ambiciosos que a la postre son absolutamente irrealizables, pues los periodos de gobierno son muy cortos y el tiempo no les alcanza y menos aún les alcanza, si quien ejerce la función gubernamental, privilegiando sus intereses particulares, sobre los intereses de la comunidad, quiere servirse del pueblo y se olvida por completo de que se comprometió a servir al pueblo que lo eligió.

¡Pero el tema no es ese! El tema es la sonrisa cínica en unos, diabólica y satánica en otros, de todos y cada uno de los candidatos, que traen suficiente dinero o más, para pagar los grandes espectaculares que se encuentran diseminados dentro y fuera de la periferia de la ciudad. Particularmente los que se encuentran a lo largo de la Avenida Reforma-Ejército Nacional, de ida y de vuelta.

¡Obsérvelos y Dígame si no tengo la razón! Pareciera que se ríen de nosotros los ciudadanos que soportamos todo, ¡Hasta que nos engañen y expolien una y otra vez con el canto de las sirenas! O con el ¡Ahora sí, las cosas van a ser mejor!

En esas sonrisas falsas se denota la malignidad, el cinismo, la desvergüenza y otras cosas que se hacen perceptibles al puro ver.

¡No nos dejemos engañar! Con esas falsas sonrisas ¡No son de bonhomía se lo aseguro! Se están riendo de nosotros o de las maldades que planean si llegan a ocupar los escaños del poder que buscan.

Esta vez sí razonemos nuestro voto y no nos abstengamos de acudir a las urnas a emitir el sufragio, porque el voto que dejamos de ejercer, las aves rapaces de los partidos fuertes, se los acomodan en sus nomios y entonces pues ¡Con la abstención Nada Ganamos! Y ellos sí.

Lo mismo sucede con los votos que usted anula, ellos los suman a su favor y así es como se engorda el caldo, ¡Y ellos ganan! ¡Tenga cuidado y cumpla con su obligación de votar!

¡Hágalo Bien! Para que no se anule y se lo queden como siempre.

Ojala y podamos trastornar esas sonrisas malignas y cínicas en muecas de asombro y estupor cuando se den cuenta que a la ciudadanía ya no la engañan, que ya abrimos los ojos y que no confiamos en esa falsa modestia que resuman, porque a veces es mejor la soberbia manifiesta.

Vaya pues un saludo muy a la mexicana, para todos aquellos que con el afán de montarse en el caballo del poder, presumen que son demócratas y muestran una cara que en realidad no tienen.

Y hagamos más enfático el saludo si es que los que vienen se van a sumar a la caterva de asaltantes que cada sexenio o cada trienio, llegaron ávidos de llenar sus bolsas y engrosar sus capitales. ¡Nos vemos en la próxima!

Para Rada noticias escribió.

Miguel Alfaro García.