Las culpables! (Harvard, Yale, Boston y una que otra más).

Por Miguel Alfaro García

Ensenada.-  ¡No los maten! ¡No gasten municiones! ¡Tráiganlos para acá! ¡Démosles acomodo en nuestras universidades! Y así al final; ¡Nos entregaran el País entero de modo pacífico y sin luchar!

Palabras más, palabras menos arengaba a sus bélicos compatriotas Henry Lane Wilson, embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en México, durante el periodo de la Revolución y miren ustedes sus proféticas palabras resultaron certeras, para desgracia nuestra, pues ahora vemos que a partir de que los que pregonan el neoliberalismo tomaron las riendas del país, presumiendo sus títulos comprados a prestigiadas Universidades Norteamericanas, el territorio nacional está siendo desgarrado por todos sus costados y nuestros recursos naturales se están dilapidando, sin que de ninguna forma nos veamos beneficiados. ¡Y para muestra un botón!
Dicen que el petróleo es nuestro, pero no veo esa bonanza que existe en los emiratos árabes en donde no solo hay ricos, sino muchos y bastantes multimillonarios, ¡Ah! Pero eso sí. ¡Pobreza extrema no la hay!
Sí. Aunque usted no lo crea, el entreguismo de todos los presidentes a partir de carlos salinas de gortari-Asi con minúsculas, como minúsculo es el individuo-Hasta el presidente actual, se está siguiendo una política de entreguismo abyecto que con lleva para beneplácito de los vecinos más cercanos una diarrea reformatoria sin ton y sin son.
Es obvio y solo el que no lo quiere ver no lo ve, que mediante esa reformitis aguda que les pego de repente, se le está haciendo la cama al gringo pá´ que este duerma bien y tranquilo, pues según ellos-Los gringos- son metódicos y nuestros métodos no les cuadran y les causan urticaria en su sensible piel, los gringos saben que el saber está más al alcance en nuestro país que en el suyo y por eso, ordenaron, así-Ordenaron-que se rediseñaran los programas educativos, para que hubiera más ignorantes y no gente con conocimientos, para poder ejercer su dominio y hegemonía con mayor facilidad. Ordenaron también una reforma laboral, para poder explotar a placer y más, a la clase trabajadora. Ordenaron una reforma fiscal, más recaudatoria que la de ellos mismos, con el fin de que el país quede en la chilla y se convierta en un ente indefenso ante sus voraces intereses, pues sabido es que: No hay golpe más duro que el que va dirigido al bolsillo. Y aquí así nos los están dando.
¡Y el descabelle o estocada final en el cogote! Ordenaron la reforma energética para controlar los dos rubros, que son Producto de luchas sindicales y según ellos patrimonio nuestro. ¡Que falacia tan más grande! No somos dueños de nada y pagamos precio alto por ellos, mientras que los extranjeros los gozan más que nosotros.
La verdad. No sé en qué cabeza cabe, que dividir es un buen negocio, veamos. Tenemos el 100 % de ganancias del petróleo, pues ahora gracias a la desatinada idea de los tecnócratas capacitados en los Estados Unidos, vamos a reducir esas ganancias totales al 70 % convirtiendo a los estados unidos en dueños de un 30 % mediante una asociación en participación tan malévola como inentendible financieramente hablando. ¡Que pobreza de capacidad negociadora tenemos! Pues sin tener porque hacerlo vamos a dividir nuestro entero para beneplácito de los pecosos.
Debido a todo lo anterior, sostengo la teoría de que ahora que está de moda el que se demande por daño patrimonial a los Países o Entidades de Gobierno que incurran en anomalías que causen daños, perjuicios, menoscabos y otras zarandajas que se observan en el Derecho Internacional Público y Privado, procede demandar a las Universidades Norteamericanas que hayan dado estudios a los gobernantes que entregaron y están entregando al país, en una política de cambios desaforada y desatinada que nos causa severos daños patrimoniales a todos los mexicanos.
Invito pues a los estudiosos del derecho, que se sumen para enarbolar la bandera de un verdadero socialismo democrático y demandemos a esas entidades universitarias que nos echaron a perder a quienes obtuvieron diplomas y títulos con ellos y que luego regresaron como soldados de plomo a desgarrar al país y entregarlo así sin luchar por lo que nos han repetido a través de la historia, que es nuestro.
Por eso pues y por otras cosas más, vaya el saludo más mexicano y más expresivo, de esos que recuerdan a la autora de los días, para todos y cada uno de aquellos, que intervenga de manera directa o indirecta en el entreguismo que se está gestando del territorio nacional y sus recursos.
Nos vemos en la próxima, si Dios o el sistema así nos lo permiten.
Para Ensenada Zoom, Rada Noticias, La Tribuna de Ensenada y otras fuentes escribió:
Miguel Alfaro García.
E-mail: magabogado@hotmail.com