Los independientes como opción vigente ante el sistema

Por Redacción

Ensenada.- Por primera vez en la historia moderna, la gente ya no piensa en dos partidos como las únicas opciones de llegar a los puestos de elección popular. MORENA rompió con esa hegemonía, aunque para hacerlo tuviera que aliarse con muchos de los miembros de esa “mafia del poder” que tanto critica, sin que esto signifique  que todo está perdido: Su época en el poder “apenas empieza”, y ya veremos. Pintan buenas cosas y algunas dudas, pero sobre todo esperanza: esperanza en que las cosas ya no son iguales, en que el sistema cambió y en la política no todo es rojo y azul, pero tampoco todo guinda. Abundan (abundamos) los votantes de morena capaces de creer y entusiasmarnos tanto como de esperar otras alternativas.

Aunque ese partido de “izquierda” sea ahora “el sistema”, estoy seguro de que la gente ya entiende que su voto vale, y que la vía que parece «la única» (como alguna vez fue PRI/ PAN/PRD)  no lo es. Y con todo y sus malos referentes y pocas excepciones  desde  2012 se aprobó en México la vía independiente, donde tú, tu papá, tu maestro o cualquier persona con ganas y capacidad de organización, puede aparecer en una boleta para ser votado. Una ruta virgen que NUNCA será pura, porque cada independiente es distinto. Pero una vía para proyectos diferentes entre sí, para aumentar el debate y forzar cambios a través de él.

El mensaje que quedó claro en la elección de 2018 fue que la gente quiere cambios de raíz y estoy seguro de que MORENA sí es un cambio, pero no todos los que nuestro país espera. Si bien Andrés Manuel es una cosa, la situación en cada estado, en cada municipio, es muy distinta. Y ahí es donde veo el punto débil del proyecto del Presidente: Sus alianzas y personajes allegados de dudosa ética política, en algunos casos, como sucede en Baja California, son muy cuestionables.

Hablando de nuestra entidad, es bien sabido que la franquicia de MORENA, regentada por Jaime Bonilla y Xiconténcatl Leyva (el ex Gobernador priista que tuvo que renunciar por sus actos de corrupción y que entregó, por primera vez en la historia, la gubernatura a otro partido que no fuera el PRI), le dio vida a lo peor de la clase política en el estado, premiándola con delegaciones y puestos que significan más años de pagar su lujosa vida, pero sobre todo, su poder e influencia. 

Porque no somos tan ingenuos de creer que la Cuarta Transformación los purificó…

LOS CAMBIOS EN GOBIERNOS LOCALES Y ESTATALES  SE DAN DESDE EL CONOCIMIENTO DE SU LOCALIDAD. 

Y en ese sentido los ciudadanos, mucho más que los políticos de siempre, tenemos la ventaja

Las candidaturas independientes son la oportunidad de elegir, según principios, a quién otros podrán elegir, qué otras cosas queremos proponer. 

Consciente de que éstas pueden ser buenas o malas; la libertad es un riesgo. Pero debido a la gente que rodea a MORENA en Baja California, ser independiente puede ser una ventaja para personas de buen corazón  (y mucho valor para trabajar sin recursos ni «estructura») que deseen realmente resolver problemas y no sólo aliarse entre sí para proyectos. Tengo confianza de que de existir esas personas y esas propuestas que resuelvan problemas,  Baja California y nuestra Ensenada se dará cuenta de eso y, el día de la elección, podrán votar con amor por nuestra tierra y conciencia, sin ataduras políticas o ideológicas.

 

El paradigma de que se requieren millones de pesos o una estructura para tener éxito, es vigente, pero débil. El ejemplo más claro de que dinero y seguidores no lo es todo es incluso localmente el de Omar García, en Ensenada, o los de Daniel Carreón, René Ruelas y Pedro Kumamoto en Jalisco.

 

Así que no todo está cantado en Baja California. Si el nuevo sistema opta por recurrir a los lobos disfrazados de corderos para seguir ganando con el “voto duro”, se van a llevar una gran sorpresa. Porque nuestro estado, y sobre todo Ensenada, es Cuna de la Democracia, punta de lanza del voto efectivo, razonado, del hambre de cambio y donde los gigantes molinos de viento, existen, pero sobre todo, caen.