¿Por qué no hay un descuento para todos los estudiantes, aunque lo marque la ley?

Por Cristian Iván Vázquez González

Ensenada.- Lo tengo que decir así: Hablar de transporte público en Ensenada es hablar de los peores elementos del partidismo que no ha salido de este municipio en ruinas. Es hablar de acuerdos que vienen desde campaña a cambio de beneficios económicos. Es hablar de grupos organizados entre sí para sacar beneficio propio y, sobre todo, es hablar de la falta de una visión de gobierno que asuma su responsabilidad hacia la gente, a toda costa. Una visión que, de una sola vez, trace un Plan Maestro de Vialidad y Transporte y deje de poner pretextos por unos millones de pesos y, sobre todo: QUE SE NIEGUE A ACORDAR SOBRE LA LEY.

Pretextos sobran. Que no ha habido dinero para el plan. Que no puede mejorar el transporte si no mejoran las vialidades (y gobiernos pasan y éstas quedan estancadas). Que si hay un derecho para todos los estudiantes, éste se puede “regularizar” con una credencial adicional, cobrada y expedida por quien no tiene facultades de cobrarlas: Los transportistas. Que si le das el descuento a todos, incluyendo a los que “les va mejor”, pueden colapsar los “empresarios” que brindan el servicio público concesionado. Aunque sea su derecho.

Hablar de transporte público en Ensenada es hablar de una guerra civil donde no hay Ley. Una guerra de mil luchas que sólo ganarán los ciudadanos si salen los mismos de siempre del poder, pero donde podemos ganar pequeñas batallas si nos organizamos y somos claros y estratégicos. Lo primero: Acabar con sus pretextos y falta de visión. Lograr que si algo está en la Ley General de Transporte Público del Estado, esté también en el Reglamento de Transporte Público municipal, textual, que no se preste a interpretaciones sujetas a intereses; que los derechos  se hagan valer.

El siguiente paso será organizarnos para exigir que el Plan Maestro de Vialidad y Transporte esté iniciado en su elaboración para antes de terminar el año.  Después, en función de éste, exigir que cada actor político que piense en participar en las siguientes elecciones se posicione sobre CONCESIONES, COBROS, RUTAS E INVERSIONES: Todo lo que se replantearía con ese plan.

La respuesta a la pregunta es sencilla. No hay descuento porque históricamente dicen que la ley le da a los municipios la facultad de “establecer parámetros” para el descuento, lo cual es falso. No hay descuento porque por años se le ha dejado a la Unidad Municipal de Transporte la libertad de sentarse con los transportistas y ver “qué les hará menos daño” y negarle a las escuelas privadas, a las semiescolarizadas, a las abiertas y rurales el descuento, y limitarlo a la UABC mientras las cooperativas brindan otras credenciales para regular horarios, cobrándolas.

Así han pasado los años y basta de permitirlo. Recuerdo hace una década que estaba en secundaria, ver a mis compañeros faltar a clases para ir a sacar dos credenciales diferentes (porque  debían tomar dos rutas distintas) con costo, para acceder al descuento y pagar en lugar de $6.50 la mitad correspondiente. Recuerdo cuando entré a la Universidad Vizcaya y a la UABC y veía, por un lado, en una escuela pública cómo a todo estudiante se le respetaba su credencial y, por otro, a compañeros de la escuela privada, muchos de ellos estudiantes de licenciaturas como Gastronomía (por no haber cupo en la UABC), o que con un sueldo de $6,000 pesos mensuales y una familia que mantener pagaban el 30 por ciento de su mensualidad y  trabajaban dobles turnos para solventar la universidad, desembolsando los 10 pesos completos porque “de seguro tienen más”; mientras, podía observar a los choferes incapaces de decir bajo qué artículo o parámetro se les negaba el descuento a ellos.  Recuerdo haber jugado llevando ambas credenciales al camión cuando estudiaba a la par en ambas escuelas y que me negaran la primera y aceptaran la segunda.

Basta. Esta lucha la tenemos que ganar y dar el primer paso para vencer esos vicios de este transporte. Por eso proponemos que el reglamento no se preste a interpretaciones. Que diga textual que toda credencial escolar es válida para acreditar el descuento. Que genere la obligación a los concesionarios de dar el descuento; que conceptualice lo que es una tarifa preferencial para personas con discapacidad, estudiantes y adultos mayores. Además, que no sea flexible ante los transportistas, sobre todo después de un aumento donde no se plantearon los parámetros para una mejora real, afectando el bolsillo de miles de Ensenadenses.

Basta de discriminación a los estudiantes que no alcanzaron cupo en públicas.  Basta de pedir otras credenciales, una por cooperativa, dándole poder a empresarios que deben de servir y recibir una ganancia justa, ante una situación injusta para miles.

Este lunes la Comisión de Gobernación y la de Seguridad, Tránsito y Transporte, sesionará estas modificaciones propuestas por la Síndico Procurador y nosotros, traída como iniciativa ciudadana inicial por estudiantes de Vizcaya. Es el momento de hacer presión. Si te han negado el descuento alguna vez, escríbenos, comparte: Necesitamos hacer presión por la necesidad que miles de estudiantes tienen de cambiar esa forma ambigua de interpretar la Ley. Sólo con presión y unidad la vieja forma de hacer política entiende estos pequeños cambios. Sólo a través de la participación de todos el descuento será para todos.