Sobrevive a balacera en palenque

Por Nelly Alfaro

12596126_1232528076761542_1247374369_nEnsenada.- “Entraron gritando y cuando volteamos a la puerta mi amigo gritó ya valió madre”, así comenzó el relato de lo que vivió un testigo del tiroteo que se efectuó en el palenque Póker, la noche del sábado.

El joven, quien prefirió guardar su identidad, contó lo que vivió esa noche en el palenque, al que asiste desde hace varios años, pues es aficionado a las peleas de gallos. En compañía de su padre pudo sobrevivir a la balacera.

Nervioso aún, mencionó que alrededor de las 22: 00 horas, un grupo de personas encapuchadas entró al recinto y gritaron: ¡Todos al suelo; andamos buscando al chino!; yo me tiré al suelo.

Indicó que varias personas irrumpieron la segunda de 48 entradas, más o menos 200 peleas; esa noche, dijo, se jugaba mucho dinero, casi el millón de pesos y era un evento que duraría casi hasta el día siguiente.

“Como que ubicó a alguien y empezó a disparar; el niño que estaba corrió de lado y por eso el balazo que recibió. No sé si el tal chino estaba ahí, pero, dicen que al que mataron es un primo de él”, comentó.

Según su testimonio, comenzaron a disparar para todas partes y directo para arriba que era donde estaba Verdugo Rodríguez, a quien se sabe, era el que el comando armado buscaba.

Él, asiste desde hace varios años, incluso, apuesta con sus gallos y siempre, dijo, han asistido niños y familias completas. Esa noche, había más gente de lo habitual, por la cantidad de dinero que estaba en juego.

“Nunca ha habido policías que cuiden; cuando se calmó la cosa, la gente comenzó a salir de todas partes y preguntábamos por qué si ya sabían que se iba a jugar todo ese dinero no había nadie cuidando el lugar”, expresó.

Es lo más feo que le ha tocado ver, agregó. Los muertos, sobre todo el niño, lo ha dejado impactado y no siente pesar por el papá quien gritaba que lo ayudarán y pidieran una ambulancia. Se tardaron casi 50 minutos en llegar.

Finalmente, externó, no asistirá nunca más a las peleas de gallos. Sus animales, lo venderá a bajo costo para que “salgan rápido”, pero él, ya no vuelve a un palenque.