“Vino y me robó el corazón” y el sueño de su creadora

Por Nelly Alfaro

Ensenada.- Hace poco más de 1 año, Ensenada tiene una nueva identidad que ha logrado traspasar fronteras y que nació desde el corazón.

Inspirada en el vino, en lo que representa este puerto, en lo que mueve las emociones y la pasión, Norma Lamadrid creó “Vino y me robó el corazón”, un concepto innovador con prendas originales que muestran todo lo que es Ensenada.

“Tomé la decisión de hacer un proyecto para explorar una marca que nos ayudara a estar en contacto, pero, con un lenguaje suave, autentico y que nos hiciera coincidir. Así, surge Vino y me robó el corazón en la manera natural que nos hace el vino que nos da la oportunidad de transmitir mensajes personales con aquello que nos roba el corazón, ya sea un momento, un lugar una aventura”, externó.

La ensenadense por nacimiento, platicó con Radanoticias.info que inició con su familia con algunas prendas donde, rápidamente se comenzó a replicar en redes sociales, logrando crear una comunidad leal que han promovido la marca en Inglaterra, Japón, Egipto, Colombia y otros lugares del mundo.

Las prendas, son creaciones de ella y en el proceso, sintió la necesidad de empoderar a Ensenada y que en conjunto con su pasión por la moda, tratar de honrar a la ciudad en una prenda con identidad propia.

Desde un inicio, involucró a mujeres valiosas que se dedican a la confección de las prendas y que en un corto tiempo, puedan participar en la producción de más prendas. Éstas mujeres, trabajan por y para Ensenada, esa es su pasión.

“La estrategia es la motivación de imágenes y mensajes, lo complejo es la manera de conducirse con la gente. Yo no pienso que es una marca, hemos creado un vínculo muy cercano con nuestra comunidad, haciendo que pensemos en otra etapa”, detalló.

Norma, quiere apoyar a mujeres que están en situaciones vulnerables y ha detectado a través de su ejercicio profesional, sectores donde están mujeres pueden desarrollarse y su vez, que sirva de la creación de pequeñas economías.

“Queremos que la gente de Ensenada se apropien de esa frase y que puedan expresar sentimientos, emociones. Ser el que motive el desarrollo de otras marcas y que una prenda tenga el valor de lo que realmente representamos”, manifestó.

Vino y me robó el corazón, es más que una marca; es un impulso para la generación de nuevas ideas, de mejores entornos para Ensenada y que sea motivado por la pasión.