Y siguen enojados

 

Por Adrian García García

Ensenada.- Siguen enojados por que la SCJN se atrevió a decirles que no, enfundados en su mantra de que el pueblo les dio mayoría, se atreven a dar la finta que, si el poder judicial no se arrodilla ante el nuevo régimen, los exhibirán, los lanzarán a la hoguera de la opinión publica siempre tan presta a condenar, pero poco a analizar. Es lo que quieren, debilitar al poder judicial para que le pidan misericordia al nuevo líder imperial y se pueda consumar la nueva aristocracia morenista.

Siguen enojados por que el Tribunal Electoral Federal no les dio la anulación añorada y por eso dicen que es mejor desaparecer poderes en Puebla, a pesar de que el PAN y su candidata haya ganado por mas de 100 mil votos con reconteo de por medio.

El Presidente sigue retratándose en mercaditos, viajando en aviones comerciales, y la gente aplaude, ignorando que su capricho personal ya costó 45 mil empleos, la confianza de inversionistas a nivel mundial y dinero del erario por miles de millones de pesos, de ése pueblo por quien según él se desvive y “no le puede fallar. Le siguen viendo la cara y robando al pueblo bueno que ve en el nuevo Presidente una extensión de ellos mismos.

Siguen enojados los que cancelan el nuevo aeropuerto y se indignan por que se les hace ver la hipocresía de sus argumentos de cancelar el aeropuerto por razones, en parte, ecológicas y se les demuestra que lo que harán en Tabasco con su nueva refinería y con el Tren Maya es una verdadera tragedia en materia ambiental pero no pasa nada, el nuevo líder sabe y en el confiamos, amen.

Se enoja el ahora ex senador Bonilla por que un semanario filtra sus propuestas a las dependencias federales en Baja California, y parecen una compilación de los grandes hits de esos partidos tan detestados, pertenecientes a la mafia del poder. “pero, es que es sabios cambiar de opinión” dicen en unísono los más fanatizados por el régimen, pero en el aire se sabe la verdad.

Ellos usan el enojo a su favor, despistan con la verdad planteada a placer en el mejor de los casos y con la falsedad como bandera en la mayoría, nos quieren mantener enojados, ¿para qué? Para que ellos sigan viéndole la cara al pueblo bueno, para dividir, para mantenernos entretenidos con los espejos mientras ellos se llevan el oro.

En el espíritu de Cristina Cubero, para seguir robando y si se puede hasta nuestras almas.