¡Y total!

Por Adrián García

Ensenada.– Y total, que se cumplieron los pronósticos. Ya hay candidato presidencial por el PRI: José Antonio Meade Kuribreña. Se pronuncia “Mid” su primer apellido, va la aclaración para que usted amable lector se vaya adelantando de los repentinos fans priistas de este funcionario de todos los moles, que estarán muy puestos y dispuestos a corregirlo en la pronunciación de su apellido.

Recuerdo las crónicas de cómo se solían dar las sucesiones presidenciales priistas, hasta existían diversas interpretaciones e historias de cómo se daban. Unas las exageraban, otras las ponían en un tono más mesurado, otros de plano decía que todo eso era un mito.

A raíz de esta experiencia, en pleno siglo 21 es que el dedazo priista está más vigente que nunca: Los aspirantes se bajan, los “sectores” se pronuncian y toda la legión de periodistas, “líderes de opinión” , empresarios, académicos amigos del sistema se empiezan a desvivir en elogios al ungido candidato por obra y gracia de la voluntad del Sr. Presidente.  Ahora, con la muy penosa y patética venia de Senadores Panistas, los llamados Rebeldes, que lo único que tienen de Rebeldes es hacerle honor a la palabra y regresan a su raíz: El PRI. Para que me entienda Javier Lozano mejor.

Entonces, amigo lector ¿cómo queda el panorama?:

PRI le apuesta a dinamitar al Frente. Es la segunda fase del proyecto de EPN y del PRI para hacer de la carrera presidencial un asunto de dos. López Obrador y ellos mismos. De ahí, la intentona absurda de mandar a Nueva Alianza a “coquetear” con el frente, hacer un pliego petitorio ridículo  para unirse a él a sabiendas que no le serán otorgadas, declararse decepcionados, muy públicamente romper con los partidos aliados y regresar a su concubinato con el PRI, donde ha estado todo este sexenio.  Puede esperar el lector aun más ataques a Anaya, al PRD y al MC, no sin dosis de culpa de quienes lo integran, se han tardado demasiado en dar reglas claras para cómo será el proceso de selección. Como persona interesada en el proceso electoral, secundo la idea de claridad y transparencia.  Pero el fin es claro, terminar con el frente y dinamitar cualquier posibilidad de una triple competencia.

Margarita Zavala, hasta hoy lunes 27 de Noviembre, llevaba poco mas de 213, 819 firmas, se antoja muy difícil que alcance las casi 900 mil requeridas en los dos meses que quedan para poder registrarse. Cosa curiosa, que los Senadores “Rebeldes” del PAN , que denunciaron a Anaya por darle agandalle a Zavala, lejos de volcarse a apoyarla en congruencia de su dicho, se han dedicado a echarle flores y elogios al ahora candidato priista. No niegan sus verdaderas intenciones.

Quien sí aparecerá en las boletas independientes es Jaime Rodríguez, mejor conocido como…bueno, ya sabe amable lector. Pero este personaje, primer gobernador independiente en la historia moderna de México, sospechosamente está captando gran cantidad de firmas en el estado de México, donde ha captado poco más del 30% del medio millón que lleva. No es una teoría de la conspiración suponer que de acuerdo a encuesta tras encuesta, una posible candidatura de este señor le quita votos a López Obrador, de ahí el interés priista (donde el susodicho milito por casi 3 décadas) de verlo de candidato.

El PRI sabe que su marca esta desgastada a niveles increíbles, solo 2 de cada 10 Mexicanos tiene la voluntad de querer votar por este partido, así que en teoría no se equivoca en sacar a un candidato no identificado con el priismo. Y su apuesta a destruir el frente, cachar a la gente decepcionada por la falta de Margarita Zavala en las boletas y hacerle un boquete a López Obrador a través del independiente.

Pero Meade, sigue siendo del PRI. Y votar por él es votar por el PRI

El sistema se niega a morir y si le añadimos los propios errores de la oposición, el resultado se antoja muy complicado. Dependerá mucho de cómo el frente logre capotear su método de selección de candidatos.