Por Redacción
Ensenada.- Cerca del 45% de los ingresos del puerto, no provienen de la operación directa, sino, de la subcontratación y privatización del espacio, además que no se destinan recursos al desarrollo del municipio, por lo que el puerto de El Sauzal no es viable, denunciaron los activistas de Ensenada Digna.
“En lugar de evaluar cuánto de la mercancía que transita por Ensenada se queda en el país —cuánto valor agregado bruto llega a manos de la comunidad local—, los servidores públicos optan por ampliar el puerto. Nadie rinde cuentas sobre quién gana y quién pierde, sobre si los beneficios se quedan en el territorio o se fugan al extranjero”, enfatizaron.
Asimismo, en un documento emitido por la organización, refieren que mientras el litoral se privatiza, se ignoran los costos ecológicos, las pérdidas comunitarias y el vaciamiento fiscal.
Destacaron, que en 2023, la ASIPONA Ensenada reportó ingresos por 483.9 millones de pesos, de los cuales 221 millones provinieron de la cesión parcial de derechos y 170 millones por uso de infraestructura como atraque, muellaje y almacenaje portuario.
El resto queda en manos de la paraestatal y sus operadores, sin una inversión proporcional en infraestructura comunitaria o mitigación ambiental.
Los estados financieros también revelan que ASIPONA no reinvierte todos sus ingresos en la modernización del puerto o en infraestructura pública. Por ejemplo, en 2023 se destinó menos del 50 % del presupuesto ejercido a “servicios generales”; no obstante, se aprobó la construcción de oficinas operacionales en El Sauzal por casi 210 millones de pesos.
“Mientras tanto, despuntan nuevas licitaciones para concesiones urbanas, marinas comerciales y recintos turísticos dentro del polígono portuario. Se trata de un modelo donde se privatiza el puerto, se concentra el capital y se externalizan los costos. La mercancía pasa, el dinero se va y el litoral queda como una carga fracturada: residentes sin playas, sin acceso al mar y un ecosistema devastado, dejado al borde de su declive”, externaron.
Por ello, reiteraron, que los beneficios prometidos por el proyecto, son insignificantes frente al volumen de impactos proyectados.
