Por Redacción
Ensenada.- Una investigación centrada en el hongo de cultivo de la zarzamora, hecha por Erisneida Campos Jiménez, estudiante del Cicese, fue reconocida.
La zarzamora, uno de los frutos con mayor demanda en el mercado internacional, enfrenta desafíos asociados a enfermedades causadas por hongos que afectan su producción. Ante esta problemática, investigó cómo el hongo (Fusarium oxysporum f. sp. Mori) adquiere resistencia a los fungicidas y logra persistir en los cultivos de zarzamora.
El objetivo de la investigación de la estudiante del doctorado en Ciencias de la Vida del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, es comprender cómo este patógeno desarrolla resistencia a los fungicidas utilizados en su control, con el fin de generar conocimiento que permita diseñar métodos más efectivos para su manejo en campo.
Como parte de la investigación, Erisneida simula en el laboratorio lo que ocurre en el campo cuando el hongo es expuesto de manera repetida a fungicidas, particularmente aquellos que actúan sobre la respiración celular.
Los avances de esta investigación fueron presentados en la Fungal Genetics Conference 2026, realizada en Pacific Grove, California, donde el trabajo fue reconocido como uno de los mejores en modalidad de póster, en un encuentro que reunió a especialistas de distintas partes del mundo.
Los primeros resultados muestran que la exposición progresiva al fungicida con incrementos de la concentración causa que el hongo no solo desarrolle resistencia, sino que experimente cambios en algunas de sus características.
“A nivel celular, se identificaron modificaciones en la distribución y cantidad de mitocondrias, así como mejoras en su proliferación que se vieron evidenciadas con un crecimiento más acelerado y una mayor producción de conidios, estructuras reproductivas que facilitan su dispersión”, expuso.
Estos hallazgos resultan particularmente relevantes porque sugieren que la resistencia no necesariamente implica un costo biológico para el organismo, sino que podría incluso favorecer su proliferación y, por ende, su impacto en campo.
Como siguiente etapa, el proyecto dirigido por el doctor Domingo Martínez Soto y la doctora Ernestina Castro Longoria, investigadores del CICESE, contempla el uso de herramientas bioinformáticas para analizar los cambios a nivel genómico y transcriptómico, lo que permitirá profundizar en los mecanismos de adaptación del hongo y aportar bases para el desarrollo de alternativas de control más precisas.
De acuerdo con el Panorama Agroalimentario (Sader, 2025), la producción de zarzamora en México se concentra en entidades como Michoacán, Jalisco y Baja California, donde regiones como San Quintín forman parte de las zonas productoras. Enfermedades como la marchitez por patógenos representan un factor que puede incidir en la productividad y en la estabilidad del cultivo.
