Por Redacción
Mexicali.- La Diputada Gloria Arcelia Miramontes Plantillas al hacer uso de la tribuna, indicó que “todos en algún momento de nuestra vida, atravesamos situaciones que nos afectan emocionalmente”.
Añadió que puede ser una pérdida, una ruptura, problemas familiares, estrés laboral, inseguridades, ansiedad o simplemente el cansancio acumulado de la vida cotidiana, y que nadie está exento de sufrir emocionalmente.
Por eso -dijo- acudir a terapia psicológica no debe verse como algo negativo, sino como un acto de valentía y amor propio, porque se necesita fortaleza para reconocer que algo no está bien, para buscar apoyo profesional.
“Así como acudimos al médico cuando sentimos dolor físico, también deberíamos permitirnos atender nuestras emociones, antes de que el sufrimiento se vuelva más profundo”.
Por ello, consideró importante reconocer a las y los psicólogos, debido a que trabajan en distintos ámbitos de la sociedad, ya que su labor se encuentra presente en escuelas, hospitales, empresas, instituciones públicas, programas sociales y comunidades.
También, en la prevención de la violencia, la atención de niñas, niños y adolescentes, el acompañamiento de víctimas, la orientación familiar y en la promoción de ambientes laborales más saludables, pues su trabajo transforma vidas de manera silenciosa, pero profundamente significativa.
Sin embargo, aún queda mucho por hacer para fortalecer la cultura del cuidado de la salud mental. Y de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, en México solo dos de cada diez personas con problemas de salud mental, buscan atención especializada.
En razón de lo anterior, y en el marco de la reciente celebración del “Día Nacional de las y los Profesionistas en Psicología”, presentó un posicionamiento alusivo a la fecha ante el pleno, refiriendo que no solo celebramos una profesión, sino a quienes dedican su vida a cuidar el bienestar emocional de las personas.
Finalmente mencionó que, detrás de cada persona que logra levantarse después de una crisis emocional, muchas veces existe un profesionista de la psicología que le recordó que aún había esperanza.
