Por Redacción
Ensenada.- La operatividad de una empresa se puede ver afectada por ataques cibernéticos, por lo que la protección no puede limitarse a instalar antivirus o delegar el problema al área de sistemas, señaló Pedro Montero, director de Integranet.
Durante una conferencia denominada «Riesgos y Soluciones en Ciberseguridad para Empresas y para la Industria», explicó que pequeñas, medianas y grandes empresas están expuestas a intentos de intrusión mediante correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, archivos adjuntos, páginas de internet, contraseñas vulnerables y dispositivos conectados a sus redes.
Asimismo, sostuvo que uno de los principales problemas es considerar que la ciberseguridad corresponde exclusivamente al personal de sistemas, cuando la protección de la información debe comenzar desde la dirección de la empresa y extenderse mediante procedimientos definidos para todas sus áreas.
“Hasta el 80% de los incidentes puede ser desencadenado por una persona, debido a que numerosos ataques requieren que un usuario abra un archivo, ingrese a un enlace, conecte un dispositivo o proporcione información para permitir el acceso a los sistemas”, detalló.
El especialista, agregó, que el 42% de los incidentes está relacionado con colaboradores; mientras que 37% de trabajadores reconocen haber tenido acceso a información privilegiada.
Otro de los riesgos identificados, dijo, es la reutilización de contraseñas; el 20% de los colaboradores utiliza alguna contraseña para actividades laborales que también emplea en servicios personales, práctica que puede ampliar las consecuencias cuando una cuenta es vulnerada.
El director de Integranet, señaló uno de cada 323 correos electrónicos es identificado como malicioso de acuerdo a estadísticas internacionales. Advirtió que la inteligencia artificial también está modificando las modalidades de fraude digital.
Ante ello, planteó que las empresas deben trabajar mediante capas de protección, determinar qué información y sistemas requieren mayor resguardo e identificar las consecuencias económicas y operativas que tendría una vulneración.
Entre las medidas expuestas se encuentran la capacitación periódica del personal, identificación de técnicas de ingeniería social, autenticación de doble factor, actualización de sistemas y parches, bloqueo automático de pantallas y puertos USB, así como controles para el uso de redes WiFi públicas.
“La protección debe incluir los datos entregados por clientes, proveedores y colaboradores, debido a que las organizaciones administran información personal, fiscal, financiera y comercial de terceros”, comentó.
Finalmente, señaló que ninguna herramienta puede garantizar una protección absoluta y que el objetivo debe ser reducir progresivamente la exposición mediante diferentes controles.
