Por Redacción
San Quintín.– El estudio de microzonificación sísmica, permitirá incorporar información sobre las características del suelo a la planeación urbana y los reglamentos de construcción del municipio, declaró la presidenta municipal de San Quintín, Miriam Cano Núñez.
La alcaldesa, reconoció a COMICE y al Consejo de Desarrollo Económico de Ensenada (CODEEN) por la gestión de recursos del Fideicomiso Empresarial de Baja California (FIDEM) para financiar el estudio, ante el crecimiento del municipio.
“Esto permitirá establecer criterios de prevención antes de que se consoliden nuevas zonas urbanas, por lo que los reglamentos municipales actualmente en elaboración deberán considerar los resultados del estudio”, dijo.
Asimismo, consideró que San Quintín debe contar con sus herramientas y reglamentos basados en ciencia.
Cano Núñez indicó que el estudio también deberá servir para revisar las condiciones de infraestructura ya existente. Como ejemplo mencionó un salón escolar en Jaramillo que sufrió daños durante un sismo de 2022, quedó fuera de operación y tuvo que ser sustituido mediante una nueva construcción con medidas preventivas.
Planteó que los resultados pueden derivar también en adecuaciones a las disposiciones estatales en materia de edificación.
“San Quintín se encuentra en una zona sísmica y que las construcciones deben responder a las condiciones específicas del territorio para reducir riesgos a la población”, señaló.
La presidenta municipal sostuvo que la microzonificación permitirá conocer cómo responde el terreno ante movimientos sísmicos y utilizar esos datos para definir criterios técnicos para vivienda, edificios e infraestructura.
Cabe señalar, que el proyecto complementa el Atlas Municipal de Riesgos entregado al Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) en marzo de 2026. Los estudios incluirán trabajo de campo, análisis de fallas, aceleración, velocidad e intensidad sísmica y la elaboración de mapas para identificar las condiciones de riesgo en distintas áreas.
Se tiene previsto iniciar el 21 de septiembre, mientras que durante octubre y noviembre se realizarán talleres con ciudadanía, colegios, academia y especialistas. El proyecto tiene una duración aproximada de un año y se prevé contar con sus resultados antes de mayo de 2027.
