Por Redacción
Ensenada.- Representantes del Ejido Nacionalista, en colaboración con empresarios de la construcción, comenzaron la remoción de ocho tubos instalados en el arroyo de San Carlos, los cuales fueron la principal causa del desbordamiento ocurrido el pasado 01 de noviembre.Además de los tubos, enfatizaron, contribuyeron al siniestro el desecho de basura y el robo de arena de los bordos del arroyo.
Raymundo Carrillo Huerta, presidente del Comisariado Ejidal, explicó que los tubos fueron colocados por el XXIV Ayuntamiento de Ensenada durante la construcción de la vía alterna en el área de El Salitral.
“Desde hace semanas antes, ciudadanos y vecinos de la zona, advirtieron del peligro que representaba el estado del arroyo y exhortaron a las autoridades a limpiarlo, desazolvarlo y retirar las tuberías. Ante la urgencia, el Ejido decidió intervenir con sus propios recursos”, confirmó.
Para los trabajos, se requirieron dos excavadoras hidráulicas 320 para iniciar la obra, en coordinacióncon la empresa JJ Sánchez, a cargo del ingeniero Juan José Sánchez, quien ha colaborado de manera altruista en la rehabilitación de las vialidades afectadas de Maneadero.
Durante la jornada, personal de Protección Civil del Estado acudió para evaluar los daños y se sumaron representantes de la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenamiento Territorial (Sidurt) y la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (Cespe).
Por su parte, Alonso Centeno Hernández, titular de Cespe, comentó que se aportó la ayuda de una excavadora y material para rehabilitar el tramo de vialidad dañado por el desbordamiento. Se comprometió a apoyar con material necesario para dar seguridad al arroyo.
“Lo más importante es que la gente pueda dormir tranquila . Con el taponamiento del arroyo, la vida y el patrimonio de cientos de vecinos de El Salitral corren peligro, por eso decidimos actuar con urgencia”, dijo.
Finalmente, reiteró el presidente ejidal, que es indispensable que las autoridades den seguimiento a estas obras, ya que la temporada de lluvias apenas comienza y el riesgo en los arroyos de Maneadero sigue siendo inminente.
