Cómo uno anuncia que quiere ser alcalde

Por Adrián García

Ensenada.– ¿Cómo uno anuncia que quiere ser alcalde? Ciertamente he leído muchos discursos políticos que hablan de valores aspiracionales, buenos propósitos, metas poco realistas y un largo etcétera. Pero en estas épocas, francamente se me hacen huecos y que no van de acuerdo a la personalidad de quien esto escribe. Puedo hablar de cómo mi historia es tan improbable como lo es sorpresiva.

Mis papás venidos de Isla de Cedros y Bahía Tortugas respectivamente; nacido en Ensenada, pero criado en Tortugas, donde a las 10pm nos apagaban la luz, que mucha de mi infancia me la pasé entre doctores y en cama, que entré al PAN sin conocer a nadie, a sabiendas de que la leyenda decía que el PAN local es controlado por dinero y apellidos de abolengo (y que algo hay de eso), cosas que yo carezco. Pero el PAN como institución me ha dado la oportunidad de desarrollarme como ser humano, estar en contacto con la gente y saber de sus historias; desde el jornalero que viene de Oaxaca en un peregrinaje anual, hasta la empresaria que goza de una estabilidad económica gracias a su trabajo y el apoyo de su familia, y todos los demás que a veces, tocamos cada una de esas realidades, dependiendo de las circunstancias de nuestras vidas.

Pero, ¿y eso a usted qué? Mi pequeña historia de improbables ascensos en las filas del PAN dice poco o nada a un electorado acostumbrado a escuchar las mismas historias cada 3 años. Después de todo, alguien de mi edad (38 años) le ha tocado ver 13 elecciones, ¡13! Ahora imagino a quien me lleva una década, dos o tres. Los discursos suenan huecos por que los hemos escuchado una y otra vez. La única forma posible que me crean la gente que voy en serio es el ejemplo. Y sólo pido un corazón y mente abierta para ser escuchado. Sé que ahora es un momento oscuro para muchos, pero como diría Soren Kierkegaard “La fe ve mejor en la oscuridad” y esa Fe en que los tiempos pueden mejorar, que podemos tener un gobierno honesto, moderno, preparado, transparente que procure por el bienestar del prójimo no del propio, Fe en un PAN nuevo, con identidad, con propuestas, alejado de ver la política como un “reality show”, donde nos juzgan por nuestra “popularidad” (sea lo que signifique eso) y no por el contenido de nuestros corazones y propuestas. Esa es la nueva norma a la que aspiro. Defender la causa, aceptar los errores, dejar en claro que no por ser Panistas comparto las malas actuaciones de otros, y decirlo claramente.

Sé que no he hablado de propuesta, ni ideas que usted que lee esto pueda decir, “noto lo diferente de tu candidatura” y es porque todavía falta tiempo. Nos iremos conociendo, dialogaremos, en una primera oportunidad con mis compañeros panistas, quienes elegiremos a nuestros candidatos, todo a su tiempo y siendo respetuoso de la ley. Pero si le puedo ir adelantando algo:

No soy parte del circo, ni del teatro. Consciente estoy que muchas veces la política es vista como la lucha libre: Falsa, ensayada y la mayoría de las veces no dice nada. Pero lo quiero dejar con esto, amable lector:

Imagínese que va manejando, y tiene una emergencia en su auto. Al momento de llevarlo al mecánico le dan a escoger con base en la habilidad del mecánico de cantar, bailar mientras esta en un monociclo. Eso es la política el día de hoy, por eso tenemos a un alcalde que piensa que gobernar es estar en una versión de La Academia. Como dije, todo parte del circo. Pero seamos mejores, valoremos a nuestros candidatos no por cancioncitas o por a ver quien se le ocurre la mejor puntada. Reflexionemos en verdad cual es la Ensenada que queremos, y luchemos por ella.

Para circos, el Atayde Hermanos.