Por Adrián García
Ensenada.- ¿Cuándo fue la última vez que usted Señor gobernante encumbrado (de cualquier orden) viajó en transporte público? ¿Cuándo fue la última vez que sufrió por no poder pagar para la despensa básica?, ¿cuándo fue la última vez que pensó, “Si gasto para el micro, taxi, no tendré para comprarle sus útiles escolares a mi hijo? Así que mejor decidió caminar hasta su casa, ¿cuándo fue la última ocasión que pensó, bueno, si nos la pasamos diciendo que el gobierno está endeudado y en quiebra quizá no sea muy buena idea dejarme ver en eventos donde puedo utilizar sombreros campiranos y acompañado por vino y quesos exclusivos?
Cuando se vio en la dificultad de que se le descompuso la lavadora, y como no tiene para pagar una compostura mucho menos para comprar una nueva opta por ir a la lavamática local y gastar a la larga aún más, pero como no tiene recursos para ahorrar no puede pagar en una sola exhibición. Saber que un buen atuendo puede durar meses, pero es más caro, así que tiene que comprar la versión chafa que no durara ni el mes pero es todo lo que puede pagar.
Cuando fue la última vez que se atrevió a pensar en renovar completamente la estructura del poder que dirige e ir en serio para refundar las instituciones que encabeza y las que le acompañan en su tarea de gobierno. (Legislativo, Judicial, Cabildo). Eso de escudarse en la estabilidad de las instituciones son juergas que por mucho repetirse se convirtieron en dogmas pero que si uno analiza bien el escenario es ideal para implementarlas.
A usted, politólogo de Facebook, que le encanta decir frases como “Todos son ratas”, “Que todos ch#$% a su madre” cuando se habla de política y de políticos etc. ¿Cuándo fue la última vez que realmente se preocupó por enterarse de los procesos gubernamentales?, en leer a favor y en contra la postura que toma ante determinado tema. ¿cuándo fue la última vez que asistió a una sesión de COPLADEM, Vecinal donde se adjudican recursos para obras?.
Es importante muy importante para una democracia tener a una comunidad quizá enojada, molesta pero que siempre este bien informada de los procesos administrativos, legislativos y judiciales que emanen de los poderes. Por qué un coraje mal administrado desemboca en el secuestro de las ideas por vivales políticos amén de que arma una estrategia más fácil para desacreditar las exigencias.
Es un binomio gobierno-sociedad, uno no puede funcionar sin el otro, pero si cada parte trata de vivir en los pies del otro por un momento quizá pudiéramos entender mejor la realidad cotidiana y pudiéramos tener más acuerdos en beneficio de todos.
