Por Nelly Alfaro
Ensenada.- A dos semanas de que se emitiera el cierre precautorio de Playa Hermosa, por ser la más contaminada del país, por los altos niveles de enterococos, personal de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (Cespe), declaró que las plantas de tratamiento están rebasadas en su capacidad, lo que ha derivado en dichos eventos.
El subdirector técnico de la Cespe, Roberto Alcocer Tello, explicó que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) El Gallo se encuentra operando al límite de su capacidad promedio de 225 litros por segundo, presentando “picos” recurrentes donde se excede casi al 50% de estos y por consecuencia es necesario derivar agua hacia la planta El Naranjo para que sea tratada.
Al ser una de las más antiguas, la infraestructura presenta deficiencias en algunos de sus procesos debido a que no se ha invertido lo necesario para llevar a cabo los mantenimientos preventivos y preservar la operación eficiente de la infraestructura de saneamiento.
“Un componente importante en el proceso de tratamiento es el clarificador secundario, el cual hace la función de extraer, una vez separados los sólidos floculados, tanto del fondo del mismo como de la parte superior y obtener agua clarificada, para posteriormente recibir la cloración final, el cual tiene una capacidad aproximada de 12 mil metros cúbicos”, explicó.
Alcocer Tello, agregó, que a pesar de la situación de la PTAR, se había logrado mantener dentro de los límites permisibles la calidad del efluente que se descargaba del arroyo El Gallo, por lo que al agravarse esta situación el organismo decidió darle prioridad a solucionar la problemática y con ello subsanar las condiciones de la bahía y volver a entrar en los parámetros permitidos por las normas vigentes.
En ese sentido, anunció que la próxima semana se licitará la rehabilitación del clarificador en cuestión, una vez que se cuenta con el proyecto y los recursos para llevarlo a cabo.
