Por Yuver Maceda
Ensenada.- Con el objetivo de llevar una vida saludable y prevenir ciertas enfermedades, se han desarrollado distintos dispositivos que monitorean la salud, adecuando la tecnología para el beneficio de la población.
Entre los objetos que se han desarrollado están, los brazaletes que cuentan pasos, horas de sueño o miden la frecuencia cardíaca; relojes inteligentes que avisan cuándo es momento de tomar algún medicamento o llevar algún tipo de control.
Los datos que recaban, éstos y otros dispositivos, generan información que se sube a la nube (Internet). En la mayoría de los casos, se va creando un expediente electrónico que puede ser analizado por un profesional de la salud o por esquemas de inteligencia artificial.
A este conjunto de dispositivos y aplicaciones, se le llama Internet de las cosas médicas. Este concepto se entiende como la incorporación de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) a los servicios médicos, es decir, es un acercamiento médico sin contacto físico entre el profesional de la salud y el paciente.
El investigador del Departamento de Electrónica y Telecomunicaciones del Cicese, Salvador Villarreal Reyes, informó que el costo aproximado para verse beneficiado por el Internet de las cosas médicas (entre el kit y el Internet) es de 10 mil pesos.
Sin embargo, México cuenta con 53.4 millones de personas en situación de pobreza, de las cuales el 20% vive en un contexto rural.
“Los resultados de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2017, muestran que, aproximadamente 40% de la población no utiliza Internet y que su uso es un fenómeno urbano, ya que el 86% de los usuarios se concentra en estas zonas”, dijo.
Otra cuestión, agregó, es que, la mayoría de los dispositivos o aplicaciones médicas no se encuentran disponibles en sistemas de salud pública, a pesar de que en México es el principal esquema de atención.
Villarreal Reyes, lidera el grupo de investigación Avanzada en Redes de Telecomunicaciones y Sistemas (ARTS), el cual se ha propuesto trabajar en el desarrollo de tecnología aplicable al contexto mexicano.
