El ABC de la innovación educativa

Por Colaboración

Ensenada.- En la últimas dos décadas, uno de los acontecimientos de mayor visibilidad en el ámbito educativo internacional es la propuesta e instrumentación de una serie de prácticas y tendencias que, presumiblemente son producto de la innovación educativa, ante ello un cuestionamiento clave es discernir qué se considera innovar en educación, la innovación educativa es un medio o un resultado, a qué es pertinente asociarla y qué le caracteriza.

De acuerdo con la Dra. Karla Díaz López, Coordinadora Académica de la Maestría en Educación en CETYS Universidad, Campus Internacional Ensenada, es importante responder a estos cuestionamientos a través de lo que ella misma ha denominado, el ABC de la innovación educativa.

  1. Existen diferentes perspectivas o modalidades de esta práctica, entre estas destacan: la institucional, la extensión, aquellas que conciernen al quehacer docente, así como las relativas al desarrollo de competencias transversales. Cuando una cultura de innovación permea en las instituciones educativas y desde luego en la sociedad, los autores del tema coinciden en que, dichas perspectivas pueden y deben complementarse.
  2. El término, como muchos otros fenómenos o constructos que se implantan o emergen del ámbito educativo ha adquirido un carácter polisémico. Generalmente, suele definirse como una conjunción de ideas, procesos y estrategias sistematizados, mediante los cuales se introducen y provocan cambios o transformaciones en las prácticas educativas vigentes, que, como tal, persiguen la mejora
  3. Sus características clave, son:

1.    Responden a necesidades particulares o generales, que emergen de un contexto determinado.

2.    Comprende el resultado de acciones preestablecidas.

3.    Se orienta hacia una adaptación flexible, experimental, guiada y que en todos los casos tiende a la mejora.

4.    Suele ser eficaz y eficiente y, por ende, sostenible en el tiempo.

5.    Sus resultados son transferibles más allá de un contexto específico.

La Dra. Karla Díaz sostiene que diversos autores coinciden en que, una de las innovaciones más importantes en educación se gestó hace más de 20 años, en 1999, de la mano de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) porque permitió́ que muchas personas pudieran acceder a una educación que de otra forma no hubiera sido posible.

“En nuestros días, la aparición de innovaciones suele ser una práctica continua, diversa y múltiple, aunque en algunos casos fugaz. Es preciso destacar que algunas de estas prácticas suelen tener diversos alcances, lo que, por lo general, depende del tipo de necesidades o demandas a las que suelen dar respuesta, entre estas destacan las del profesorado, de la institución escolar, relativas a la gestión e incluso sociales y culturales.

Una tendencia en innovación educativa puede ser una tecnología, metodología o producto que tiene el potencial de impactar el modelo educativo a través de la mejora, de acuerdo con los estudiosos del tema, tales como Ríos-Cabrera y Ruiz-Bolívar (2020) las tendencias nos indican lo que está llegando o lo que está por llegar, aunque esto no significa que se vayan a resolver directamente una problemática.

En el último lustro algunas de las tendencias educativas emergentes en ciertos contextos, y en otros ya  generalizadas, que  en palabras de Banoy-Suárez ( 2020) conviene tener en cuenta son:  Learning Analytic, Ecosistemas Tecnológicos, Evaluación por evidencias y toma de decisiones, el aprendizaje personalizado, técnicas de neuroaprendizaje, (sobre todo aplicables en micro actividades de aprendizaje adaptativo) y la inclusión de la realidad mixta o la realidad aumentada inteligente, Flip Teaching, Aprendizaje de Servicio, Aprendizaje Cooperativo e Inteligencia Colectiva

Cabe mencionar que las innovaciones no aparecen de forma espontánea, estas se plantean con base a un conjunto de conocimientos, que suelen adquirirse mediante procesos de investigación.

“De acuerdo con autores como Sein-Echaluce, Fidalgo-Blanco, Esteban-Escaño, García-Peñalvo y Conde (2018), cuando desarrollamos innovaciones educativas también incluimos procedimientos de evaluación y seguimiento que tienen su fundamento en la investigación. Dado que la investigación tiene finalidades diversas y una de ellas es servir como base de conocimiento para los procesos de innovación educativa, no es aventurado afirmar que la innovación educativa se concibe como una modalidad de investigación que, además, nos invita a pensar en colaboración, en pro de un cambio o mejora”.

“Ante una sociedad altamente globalizada y tecnológica, competitiva y anclada a la información y al conocimiento, la innovación educativa representa el impulso y estandarte de la necesaria renovación pedagógica que reivindica el objetivo de mejorar el aprendizaje de los estudiantes”, concluyó la Experta CETYS.