Por LIC. MD. Alfonso Torres Chavez
Miembro de Litigio Estratégico Mariano Otero
Ensenada.- En un artículo anterior lo dijimos. El artículo 1 de la Constitución en su párrafo quinto menciona que queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.
La aclaración de referencia al vocablo preferencias sexuales, fue introducida al texto constitucional en virtud de reforma constitucional que intentaba clarificar el texto de la constitución.
La evolución legislativa de la reforma está en el mismo texto: DOF 04-12-2006, 10-06-2011 aclarando además que hay una reforma al artículo 1 constitucional de fecha 14-08-2001 para posteriormente emitirse la reforma constitucional en materia de derechos humanos de 10 de junio de 2011 que cimbro los paradigmas constitucionales en México.
Posteriormente el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Arturo Zaldívar Lelo de la Rea se pronunció en varios asuntos resuelto por nuestro tribunal constitucional en el sentido de que las personas tenemos derecho al libre desarrollo de la personalidad, derecho este que se traduce en un pleno reconocimiento de la dignidad humana.*(para los interesados habrá un trabajo que desarrolle este base a este derecho. derecho con mayor amplitud). La misma corte se pronunció a favor de los matrimonios igualitarios en El matrimonio es un acto que tiene que ver con nuestra esfera privada respecto de la cual el estado no tiene ninguna injerencia. Es así, que una vez declarado constitucional este acto jurídico es perfectamente válido. Hace unos días se dio en Ensenada B.C. la marcha por la familia que se llevó a cabo el 10 de septiembre. A las personas que fueron a marchar (que están en todo su derecho de manifestarse) se les olvida que existe un documento llamado Constitución, que además es de los menos leídos en el país. Es precisamente nuestra constitución la que reconoce el derecho de las personas a sus preferencias sexuales y al ejercicio de estas con absoluta libertad. Los mexicanos sufrimos de una doble moral, no marchamos contra la inseguridad (que es alta), ni contra la violencia, ni contra las drogas, pero si lo hacemos para denostar el derecho de los demás a decidir sobre los actos de su vida privada. La intimidad de las personas es también un derecho, que no puede ser vulnerado por nadie. Las personas dice la constitución tienen derecho al ejercicio pleno de sus preferencias. Imponer una moral no soluciona el problema de fondo: México discrimina a sus ciudadanos que no piensan igual que la mayoría.
Así, los que hoy se unen para atacar deberían hacerlo para luchar por la pobreza, la desigualdad, la marginación y manifestarse contra la inseguridad que si nos afecta a todos los mexicanos.
