Por Adrián García
Ensenada.- Hace poco fue presentado en España el in informe: Jóvenes, Internet y democracia de la Fundación Felipe González y la Fundación para Estudios Progresistas Europeos (FEPS) es hasta la fecha uno de los estudios más profundos que se han hecho sobre como los jóvenes están percibiendo su relación con los poderes políticos.
Dice Felipe González que no es de sorprender el grado de orfandad política de los cuales los jóvenes dicen sentir.
«La política es el mundo de sus padres, sienten que hablan para abogados de 40 años, no para sus aspiraciones». Sostiene el informe.
«La política se vincula con emociones negativas: es elitista y está poco presente en sus vidas. El concepto de la política se asocia a controversia, ira, enfado, lo ven como un mal necesario», añade.
¿Entonces cómo podemos hacerle para involucrar a una generación cada vez más cínica con respecto a sus políticos?
Una primera forma seria la de revisar ideas anacrónicas que tenemos en el PAN. Temas como la unión civil entre personas del mismo sexo, la legalización de la Mariguana, la noción de un sueldo básico universal son una buena forma de empezar a hablarle a una generación cada vez mas progresista.
No significa que tengamos que cambiar de principios o de dogma, pero si de una forma de darles una interpretación incluyente, donde casi todos los ciudadanos se puedan sentir que el PAN los representa en al menos uno de los temas que son de interés.
Ya ha habido voces de prominentes Panistas que han pedido que Acción Nacional revise estos temas, podemos mencionar a: Roberto Gil Zuarth, Ricardo Anaya, Santiago Creel, María Teresa Gómez Mont y un buen etc…
Parte de una agenda de sacudirnos la fama de que el PAN es un partido viejo, que se esconde en sotanas para hacer política.
Y finalmente, desaparecer todas las comisiones que concentran el poder. Ya no mas comisiones permanentes, ni debates en lo oscurito de que hacer con las candidaturas, ser transparentes hasta que duela, y abrir las candidaturas a quien sienta que el PAN lo representa. Esa seria una buena forma de reinventarnos a nosotros mismos.
Que seguirnos presentando como “no somos MORENA” es quedarnos estancados.
