Por Nelly Alfaro
Ensenada.- La ciudad enfrentará la peor crisis por falta de agua en unos años, de no iniciarse las segunda etapa de la planta desaladora, señaló el coordinador del Grupo Interdisciplinario del Agua (GIA), Francisco Javier Barraza Salazar.
Indicó, que es urgente que se inicien los trabajos para poder abastecer hasta 500 litros de agua por segundo, de lo contrario en 2022 será la peor crisis para la zona urbana.
“En este momento la ciudad solamente cuenta de 950 litros de agua por segundo de los 1,100 que necesita para satisfacer sus necesidades domésticas y comerciales, sin embargo, no hay agua disponible para el crecimiento y el desarrollo económico por la falta de una planeación de las autoridades correspondientes”, dijo.
Actualmente, continuó, se aplican minitandeos en la ciudad, los cuales son provocados por los problemas de la red obsoleta y la falta de mantenimiento, pero en otras ocasiones por la fragilidad de las fuentes de abastecimiento de las que depende la población.
Barraza Salazar aseguró que de los 300 litros por segundo que se habían anunciado se sumarían al flujo de agua para Ensenada con la construcción del Flujo Inverso, solo llegan 130 litros, porque el resto del agua se queda para consumo comercial y turístico en el municipio de Rosarito y la zona costa.
“Construir el II Módulo de la Planta Desalinizadora no solamente resolverá el suministro, sino que además permitirá que el costo de producir el agua sea menor, ya que en la primera etapa de la planta se hicieron las inversiones necesarias para que la segunda aproveche la infraestructura instalada como la toma y retorno del agua al mar, entre otros”, enfatizó.
El también empresario subrayó que la aparente suficiencia que se percibe en la actual demanda del vital líquido se debe a la semiparalización de las actividades sociales y comerciales impuestas por la pandemia del Covid-19, peo una vez que se regrese a la normalidad, la ciudad resentirá drásticamente la falta de agua.
Barraza Salazar, urgió a las autoridades estatales, de la nueva Secretaría del Agua y de la Comisión Estatal de Servicios Públicos para que se reúnan con los representantes del sector empresarial del municipio para buscar una solución a la problemática antes de que se genere una grave crisis económica y social.
“De no actuar con prontitud, el verano de 2021 podría ser uno de los más complicados para la ciudadanía, debido a la previsible falta de agua ya que una vez reactivadas las actividades post Covid-19, la demanda se les vendrá encima”, puntualizó.
