Por Redacción
Ensenada.– La cancelación del Acuerdo de Suspensión del Tomate por parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos representa un golpe estructural para una industria que genera 2 mil 800 millones de dólares anuales en exportaciones y sostiene hasta medio millón de empleos directos en el país, advirtió Walberto Solorio Meza, presidente del Consejo Agrícola de Baja California.
De acuerdo con el representante del sector, el 90% del tomate producido en Baja California —principalmente en San Quintín— está destinado a exportación, y cerca del 20% del total nacional proviene de esta región y de Baja California Sur, lo que equivale a ingresos por entre 500 y 600 millones de dólares anuales.
El dirigente señaló que, tras la salida del acuerdo y la entrada en vigor del arancel, se prevé una reducción inmediata en la superficie cultivada de tomate, afectando tanto la economía local como las cadenas productivas asociadas. “Productores que planeaban sembrar 50 hectáreas, ahora están reduciendo a 25 o 30. Esto significa un recorte muy significativo» puntualizó.
La producción de tomate en Baja California se concentra entre los meses de mayo y diciembre, siendo San Quintín, Maneadero, Valle de la Trinidad y San Vicente los principales valles productores.
Ante el nuevo escenario, muchas empresas se verán obligadas a detener operaciones o buscar cultivos alternativos si el impacto financiero no se compensa.
Asimismo, el Consejo Agrícola trabaja con representantes legales y autoridades federales mexicanas para buscar una salida negociada que permita reactivar un nuevo acuerdo de suspensión con Estados Unidos.
