La ciudad abandonada

Por Adrián García

Ensenada.– El sábado acudí al festejar el cumpleaños de una buena amiga, después de terminar el festejo en un popular antro, decidí caminar un poco en el primer cuadro de la ciudad. Me acompañaba el cadáver de muchos locales con el letrero de “Se renta”, con un turismo que carece de opciones de adonde asistir y pasar una experiencia digna de recordar.

Me encontré un periódico que hablaba acerca de la más reciente ejecución por las partes del sur de la ciudad, y ni hablar del mar de baches que uno tiene que esquivar al momento de realizar un trayecto, sea donde sea en que uno este. Como dice el chiste, en Ensenada al esquivar un bache caes en tres.

Llegue a casa y me puse a revisar las noticias de la ciudad, y leo lo mismo. Una ciudad cansada, acostumbrada al sufrimiento colectivo, los transportistas que exigen aumento al transporte pero que no hacen ningún esfuerzo por al menos modernizar sus unidades, donde se nos dice hasta el cansancio del potencial económico, social, cultura de Ensenada pero que no termina de aterrizar. Tenemos tanto tiempo creyendo un potencial que no termina de aterrizar. Y como resultado tenemos una ciudad abandonada por sus autoridades, de todos los órdenes. Pero principalmente del municipal, por ser la esfera de gobierno que más impacto tiene en el ciudadano común.

Un gobierno de juniors, improvisados o de gente que quería ser gobierno pero realmente no sabía para qué. Solo con discursos huecos de “Ensenada va primero”, pero de los baches, de la inseguridad, de la falta de oportunidades para sus jóvenes, con una oposición más preocupada en decir que son oposición, grabarse, y subir sus videos y posturas a Facebook para generar likes, quizá reciban aplausos pero también son gobierno deben de generar las propuestas alternas que le den rumbo a la ciudad. No estar lanzando medidas de austeridad que solamente son simbólicas, ni estar votando a favor de tonterías como el aumento al transporte porque eso dicto su “Conciencia”. Faltan ideas en esta ciudad, como el de querer renovar si están haciendo exactamente lo mismo de siempre.

Ensenada lo merece, sus ciudadanos lo demandan y todos lo necesitamos.