Por Lic. M.D. Alfonso Torres Chávez
Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho Z. Costa UABC campus Tijuana
Maestro en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Iberoamericana Tijuana
Especialista en Derecho constitucional y amparo por la Facultad de Derecho de la Universidad Iberoamericana Tijuana
Integrante de Litigio Estratégico Mariano Otero
Ensenada.- México es signatario de 185 instrumentos internacionales, de los cuales 109 son vinculantes y 76 son no vinculantes. Con la reforma del 10 de junio de 2011 se modificó el contenido constitucional y en el artículo 1 constitucional ya se reconoce que las personas no deben ser discriminadas por origen ético o nacional, las opiniones y las preferencias, aclarando por un decreto de reforma posterior que las personas no pueden ser discriminadas por sus preferencias sexuales.
Francia y Estados Unidos se convirtieron a finales del siglo XVIII se convirtieron en cuna del constitucionalismo moderno.
Desde que el origen del estado constitucional se reconocen los derechos humanos. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano promulgada el 26 de agosto de 1789 por la Asamblea Nacional Constituyente francesa, es este el documento primigenio que reconoce los derechos humanos.
En Baja California tenemos problemas constitucionales. La carta local no se ha modificado para reconocer los llamados derechos adquiridos. Nuestro atraso constitucional requiere de una reforma de fondo que debería ser promovida de inmediato.
Mientras el texto constitucional local no se adecue tendremos los mismos problemas de siempre.
El reconocimiento de los derechos fundamentales de las personas es el garante de cualquier estado de derecho.
En Baja California seguiremos adoleciendo de estos problemas constitucionales mientras las reformas legislativas no se concreten.
Con 185 tratados internacionales firmados de los cuales 109 son vinculantes y 76 no son vinculantes seguimos en pañales.
El reconocimiento de los derechos humanos no debe ser solamente en documentos sino en una realidad práctica a la que las personas se enfrentan todos los días en la vida.
La reforma a la constitución local no puede esperar. Es urgente.
Necesaria.
Debemos hacerla ya para entrar de forma tangible y real a un estado de derecho práctico.
La reforma ya no puede esperar porque es necesaria para la vida práctica y real de todas las personas en el estado e Baja California. Señores legisladores: Hagan su chamba y pónganse a trabajar porque esto es para hoy, para ya y urge.
