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La consultoría empresarial y los mitos que la rodean

 Por Colaboración

Ensenada.- La consultoría empresarial, también conocida como coaching empresarial, es un servicio de asesoramiento profesional en distintos campos que busca mejorar las prácticas realizadas por las organizaciones y sus integrantes, que consiste en una intervención planificada en una empresa para identificar los problemas que existen en su organización y establecer las medidas que se consideren convenientes para solucionarlos.

De acuerdo con la Dra. Caridad Medina León, Coordinadora Académica de las Licenciaturas Ejecutivas en CETYS Universidad Campus Internacional Ensenada, la consultoría empresarial se trata de servicios realizados por personas capacitadas y calificadas para identificar y resolver las necesidades particulares de cada organización.

“Por ejemplo, si dos organizaciones solicitan una consultoría sobre clima laboral, la empresa externa debe ajustar el marco de su consultoría de acuerdo con cada cliente, pues las áreas de oportunidad entre uno y otro serán diferentes”, comentó la Dra. Medina León. 

La Experta CETYS señaló que, en el caso de la consultoría, existen varios mitos, como que se trata de un servicio que se puede generalizar, cuando en realidad se trata de un servicio que se adapta a la situación particular de la empresa o el área en cuestión.

La Dra. Medina León reiteró que no es posible aplicar una solución para todas las empresas, aunque se trate de un problema similar, pues cada empresa vive una situación peculiar y en un contexto diferente. 

Otro de los mitos, expresó, es que el servicio que brinda el consultor es subjetivo; sin embargo, insistió en que se trata de un servicio objetivo, pues el trabajo del consultor es independiente, ya que, a pesar de tener una relación con sus clientes, las empresas y sus empleados, no tiene la autoridad para tomar decisiones dentro de la empresa. La responsabilidad del consultor es asesorar proporcionando el consejo adecuado en el momento oportuno.

También mencionó que existe la idea de que la consultoría empresarial proporciona soluciones mágicas y maravillosas, cuando en realidad las soluciones se dan de acuerdo con los resultados del diagnóstico de cada empresa, mismo que permite detectar las áreas de oportunidad y que no desaparecen sólo por contratar a un consultor.

“Las soluciones son auténticas, únicas y viables para la empresa a la cual se le brinda la consultoría. Se requiere de la disposición y el trabajo colaborativo entre la empresa y el consultor”, destacó.

La Dra. Medina León añadió que se tiene la creencia de que el consultor no ejecuta las soluciones propuestas, pero no es así, ya que el consultor se encarga de proponer, definir, capacitar y supervisar que se lleven a cabo las soluciones propuestas. El trabajo lo desarrollan los empleados de la empresa-cliente y al final el consultor evaluará y dará seguimiento.

Para realizar el servicio de consultoría, la Dra. Medina León señaló que se recomienda al menos tres pasos, que consisten en el inicio y diagnóstico, donde hay vinculación con el cliente, diagnóstico previo, planeamiento de objetivo general y objetivos específicos, se propone un cronograma de actividades y se proponen las tareas; la implementación, que se basa en asistir y colaborar con la puesta en práctica, vigilar y supervisar, y capacitar y asesorar; mientras que el tercer paso es la terminación, en donde se evalúan los resultados, se definen los compromisos y se determina el seguimiento.

Finalmente, la especialista indicó que se considera que a través de la consultoría se logran beneficios como la mejora de la calidad de los procesos y la operación; la mejora en la eficiencia y la productividad laboral; se favorece la planeación, el control y la toma de decisiones; se contribuye al control de gastos y costos para favorecer su reducción; se motivan los procesos de crecimiento humano; y se fortalecen los equipos de trabajo.

“A través de la consultoría el cliente y el consultor trabajan colaborativamente, ya que el cliente conoce a su organización y el consultor tiene el expertis. Las actividades y las responsabilidades se comparten, puesto que el cliente aprende haciendo y por lo tanto se empodera. El cliente logra desarrollar nuevas competencias, lo que le brinda seguridad para poder afrontar mejor los retos en el futuro”, concluyó la Experta CETYS.




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