Por Redacción
Ensenada.- Una madre de familia denunció una serie de retrasos, cambios de fecha y cancelaciones que, asegura, han impedido que su hija menor de edad reciba una cirugía de traumatología, pese a que desde junio pasado inició las gestiones médicas correspondientes y posteriormente recurrió a la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED) para solicitar apoyo.
De acuerdo con su relato, el proceso comenzó el 8 de junio de 2026, cuando acudió a medicina familiar con una resonancia magnética que había realizado por cuenta propia. Por recomendación médica, realizó además los estudios preoperatorios, con fecha del 10 de junio, con la intención de que estuvieran listos cuando su hija fuera valorada por primera vez por traumatología.
La menor fue posteriormente remitida a anestesiología en julio, y a partir de entonces, según la madre, comenzó la espera para que se asignara una fecha de cirugía.
“Me dijeron venga en tres semanas; fui y no, aún no hay fecha. Regresé en dos semanas más, fui el 10 de agosto y otra vez no hay fecha”, relató.
Ante la falta de una fecha, el 13 de agosto presentó un primer escrito ante CONAMED. Tras la gestión correspondiente, recibió la indicación de acudir nuevamente a valoración con el médico tratante, el 28 de agosto.
La madre señaló que ese día la atención se retrasó varias horas y que, durante la consulta, el especialista cuestionó el diagnóstico y la necesidad de realizar la intervención quirúrgica.
Según su testimonio, el médico le manifestó que el ligamento de su hija no estaba completamente roto y le preguntó cuál era su aspiración dentro de la gimnasia artística, pese a que previamente había informado que la menor es deportista de alto rendimiento.
La madre consideró que algunas de las expresiones del médico estuvieron fuera de lugar y señaló que, desde ese momento, percibió una intención de persuadirlas para no realizar la cirugía.
“Desde entonces el médico quería persuadir de no operar”, afirmó.
Después de acudir nuevamente a jefatura de cirugía, se les pidió esperar otras dos semanas para conocer una posible fecha.
Primera cirugía fue cancelada por falta de instrumental
Posteriormente, y tras una nueva intervención de CONAMED, la familia recibió una fecha para cirugía el 15 de octubre.
La madre relató que ese día llegaron al hospital alrededor de las 6:40 horas y que la menor fue canalizada aproximadamente a las 9:30 o 9:40 horas. Sin embargo, después de permanecer en el área de quirófano durante varias horas, se les informó que la intervención no podía realizarse debido a la falta de un componente necesario para las cámaras de artroscopia.
De acuerdo con su versión, el médico tratante les explicó que no podía realizar la cirugía porque faltaba un cabezal para el equipo.
El padre de la menor cuestionó entonces por qué se había programado y canalizado a la paciente si no se contaba con el equipo necesario. La madre aseguró que el médico respondió que él no se encargaba de la parte administrativa y que correspondía a la familia acudir nuevamente a jefatura para solicitar una nueva fecha.
“Yo no me encargo de lo administrativo, yo soy la parte de operación y las mismas preguntas que usted se hace me las hago yo”, respondió el médico, según el relato.
Segunda fecha también fue cancelada
Posteriormente se les asignó una nueva fecha para el 22 de octubre a las 7:00 horas. Sin embargo, al acudir a admisión, la madre aseguró que le informaron que la paciente no aparecía registrada para cirugía.
Al acudir a jefatura, fue atendida alrededor de las 7:50 horas por el jefe de traumatología, quien, según su testimonio, le informó que la cirugía no se realizaría debido a un supuesto comportamiento agresivo del padre de la menor durante el incidente anterior.
La mujer rechazó que su esposo hubiera insultado o faltado al respeto al personal médico y explicó que su molestia se derivó de la cancelación de una cirugía que llevaba meses esperando.
Aseguró que el jefe de traumatología le manifestó que únicamente contaban con tres médicos capaces de realizar el procedimiento y que tendría que consultar el caso con otros especialistas.
Nueva valoración vuelve a retrasar la cirugía
El viernes 23 de octubre, la familia recibió una llamada para programar nuevamente la cirugía para este martes 27 de octubre a las 7:00 horas. Sin embargo, horas después, alrededor de las 17:45, personal de Trabajo Social informó a la madre que el procedimiento sería nuevamente diferido.
La explicación, según su testimonio, fue que la menor sería canalizada con otro médico de traumatología para una nueva valoración y que posteriormente se determinaría una fecha para la cirugía.
La mujer señaló que su intención al hacer pública su experiencia no es emprender una confrontación con los médicos, sino dejar constancia del proceso que ha tenido que seguir para conseguir atención para su hija.
“Mi intención únicamente es mostrar el camino que he tenido que seguir y que las personas sepan a dónde pueden recurrir para que quede asentadas todas las negligencias y falta de servicio de las instituciones de salud pública”, expresó.
La madre sostuvo que continuará recurriendo a las instancias correspondientes para dejar constancia de cada una de las situaciones que, desde su perspectiva, han retrasado la atención de su hija y pidió que las autoridades del sector salud revisen el caso.
