Por Redacción
Ensenada.- Durante meses, el Consejo Agrícola de Baja California (CABC) ha sostenido reuniones continuas con diputados federales y senadores para exponer y fundamentar los temas sustanciales de la agricultura, con énfasis en las particularidades productivas de la zona costa de Baja California.
De acuerdo con la postura institucional expresada por su presidente, Walberto Solorio Meza, este trabajo ha permitido colocar en la agenda legislativa los riesgos y necesidades del sector frente a la reforma hídrica.
“Este proceso se ha llevado a cabo en coordinación con el Consejo Nacional Agropecuario (CNA), organismo que encabezó los esfuerzos técnicos para introducir ajustes al proyecto original de reforma”, señaló Solorio Meza.
Indicó, que el acompañamiento del CNA permitió presentar propuestas sustentadas y avanzar en modificaciones específicas, mientras el CABC permanece en la mesa en espera de los ajustes finales que podrían instrumentarse mediante decretos del gobierno federal.
El presidente del CABC indicó que la permanencia del organismo en la negociación tiene como finalidad garantizar que las condiciones particulares de la zona costa sean atendidas de manera puntual.
Afirmó que la región enfrenta retos diferenciados en disponibilidad hídrica, infraestructura, recarga y calidad del recurso, por lo que cualquier modificación normativa debe ser compatible con la operación agrícola local.
Solorio Meza expuso que la preocupación del sector radica en que la nueva configuración legal del agua debe contemplar esquemas que permitan continuidad productiva. El gremio, aseveró, no solicita beneficios extraordinarios, sino reglas claras, procedimientos definidos y un marco operativo que reconozca las condiciones específicas de producción en la zona costa.
Planteó que, aunque la reforma se presenta como un ordenamiento general, las regiones agrícolas del noroeste requieren definiciones más precisas sobre asignación, disponibilidad y plazos administrativos, elementos indispensables para planear ciclos de siembra y garantizar el abasto nacional.
Agregó que cualquier retraso o indefinición en los procedimientos de trámite, renovación o regularización impacta de manera directa los calendarios productivos. Señaló que la agricultura en la zona costa opera con márgenes estrechos de disponibilidad hídrica, por lo que un marco normativo claro es esencial para sostener la actividad.
Finalmente, Solorio Meza sostuvo que el CABC continuará en la negociación hasta que las particularidades de la región queden debidamente atendidas.
