Por Montserrat Buendía
Ensenada.- Tras la interpretación orquestal de la Obertura del Barbero de Sevilla, el tenor Plácido Domingo apareció en el escenario a las 19:18 horas del pasado sábado cantando la ópera “Nemico della patria” de Giuseppe Verdi.
La tierra vinícola del Rancho San Gabriel, asentada en el Valle de Guadalupe, se engalanó con la magistral voz de artista madrileño, las notas de más de 70 músicos de la Orquesta de Cámara de Ensenada y la soprano Ana María Martínez, guiados por el director Eugene Kohn.
Alrededor de seis mil personas de Baja California, Sonora, Nuevo León, Distrito Federal, Jalisco y otras entidades del país, así como público del estado vecino de California, Estados Unidos, disfrutaron del recital de ópera, zarzuela, musicales, boleros y música mexicana.
Miles de aplausos recibieron al tenor, quien no reparó en sonreír cada que el público le mostraba empatía luego de cada melodía como “Udiste…Mira d’acerbe lagrime”, “Dein ist mein ganzes Herz”, “Calle el labio”, y las muy ovacionadas “Bésame mucho”, “El rey”, “El día que me quieras” y “Júrame”.
A mitad de concierto, el maestro Plácido Domingo presentó al director Álvaro Díaz Rodríguez, quien se encargaría de conducir a los músicos para que ofrecieran el “Huapango de Moncayo”, señalando que la Ocens ha tenido gran cercanía con la familia del compositor José Pablo Moncayo.
Antes que el solista regresara al escenario vestido de charro, el Ballet Folclórico del Municipio de Ensenada y su mariachi, ofrecieron el cuadro jalisciense “El son de la negra” despertando en la gente su mexicanidad, pero el fervor aumentó cuando Domingo cantó “Me cansé de rogarle”, la cual dijo fue la primera canción que se aprendió cuando llegó a México hace más de 60 años.