Por Redacción
Ensenada.- El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) otorgó una patente al Cicese y la UNAM por la invención de un método de síntesis de dos moléculas, compuestas por estrógenos, las cuales tienen potencial para mejorar tratamientos de enfermedades metabólicas y neurodegenerativas.
Esta invención fue desarrollada por los doctores Carolina Álvarez Delgado, investigadora del Departamento de Innovación Biomédica del Cicese; Rafael Vázquez Duhalt y Kanchan Chauhan, investigadores del Departamento de Bionanotecnología del Centro de Nanociencias y Nanotecnología de la UNAM.
También participaron Magdiel Orozco Valdivia, egresada del posgrado en Ciencias de la Vida del Cicese, y el doctor Geovanni Alberto Ruiz Romero, investigador posdoctoral del Departamento de Innovación Biomédica.
Los investigadores, explicaron que los estrógenos son el principal grupo de hormonas femeninas, equivalente a la testosterona en hombres, sin embargo, aunque en menor medida, también están presentes en los varones.
“Los derivados de estrógenos han mostrado efectos antioxidantes y bioenergéticos en modelos in vitro, lo cual sugiere que se podrían aplicar para tratar diversos padecimientos, entre ellos enfermedades como la diabetes tipo 2, el síndrome metabólico, el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson”, detallaron.
Asimismo, comentaron que con las moléculas compuestas, el equipo de investigación busca potencializar los efectos benéficos de los estrógenos en el tratamiento de estas enfermedades, lo que podría resultar en la reducción de dosis y, en consecuencia, minimizar los efectos adversos por su consumo.
La doctora Carolina Álvarez compartió que una de las moléculas diseñadas se deriva de un estrógeno natural que se llama estradiol, responsable, junto con otras hormonas como la progesterona, de los ciclos menstruales y del desarrollo de los caracteres sexuales en las mujeres, además de tener efectos positivos sobre tejidos como el óseo, el cardiovascular y el cerebral.
Refirió, que la segunda molécula diseñada está basada en un estrógeno sintético llamado etinilestradiol, utilizado en terapias hormonales y en la producción de anticonceptivos.
Estos experimentos requieren de más pruebas biológicas para elevar su nivel de maduración tecnológica y llevar estos compuestos estrogénicos a etapas clínicas.
Actualmente, el grupo de trabajo del Laboratorio de Endocrinología Molecular, liderado por la doctora Álvarez, está trabajando en las pruebas biológicas para esclarecer el mecanismo de acción de estos estrógenos mitodirigidos.
