Por Redacción
Ensenada.- La directora de la secundaria general número siete de Maneadero, Laura Castañeda Custodio señaló que un grupo de maestros, personal de apoyo y una madre de familia, tomó la secundaria por la fuerza bajo el amparo del representante sindical Carlos Gálvez, vulnerando a los 347 alumnos del plantel.
Explicó que el oroblema derivó al contar con alumnos que enfrentan barreras del aprendizaje y participación (motrices y visuales) las que les impiden desplazarse, por ello, se tomó la decisión de que los profesores dejaran de tener un aula permanente, y fueran ellos los que se desplazaran entre una hora y otra y evitar la movilización de los 347 alumnos, atendiendo los principios de no discriminación, inclusión y participación.
«Desde hace una semana, los 347 alumnos han dejado de recibir clases de calidad, ya que iniciaron teniendo clases sentados en los pasillos de la escuela y este grupo de personas han incluso rechazado darles papel de baño a los jóvenes, no han respetado lo más básico que es la integridad de nuestros alumnos», comentó.
PROGRAMA LA ESCUELA ES NUESTRA
Castañeda Custodio explicó que otro de los grandes problemas, es que se están buscando los recursos para el programa «La Escuela es Nuestra», a través del cual se fondean más de 600 mil pesos que quieren manejar de manera discrecional.
Denunció además a las autoridades locales, al profesor Vicente Munguía Ornelas encargado del departamento de secundarias y a la profesora Martha Elva Haro Cordero, supervisora de la zona escolar uno, ya que lejos de atender el problema como legalmente corresponde, dijo, han obstaculizado y violentado a su persona, generando abuso de autoridad y un indebido ejercicio en sus funciones.
Puntualizó que el momento en el que la autoridad del Sistema Educativo intervenga y estudie los expedientes, que tienen secuestrados, porque por la fuerza tomaron la dirección; encontrarán que los maestros y personal de apoyo disidentes tienen graves antecedentes y problemas administrativos, como faltas recurrentes, retardos constantes, exceso de permisos, faltas administrativas documentadas, un sin número de anomalías, que exponen su carácter y falta de compromiso con los alumnos y el mismo sistema.
