Por Redacción
Ensenada.- En el campo educativo, constantemente se enfrentan retos, problemáticas y desafíos, sin embargo, desde hace cuatro años, el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), significa una “encrucijada” para los docentes, afirmó la Coordinadora Académica de universidad, Karla Díaz.
Indicó, que la transformación educativa que subyace a la NEM, además de una serie de cambios técnicos y pedagógicos, replantea y redefine el sentido mismo de la educación en su aspecto ético, político e incluso ideológico.
“La escuela que se pretende reconstruir debe ser inclusiva, crítica, democrática e intercultural, lo que presupone reconocer que esta forma parte, de manera orgánica a diversos contextos, es decir; es un espacio profundamente vinculado con su comunidad, por lo que deber ser capaz de leer su contexto para convertirlo en fuente de aprendizajes”, contextualizó.
Respecto a la parte normativa, señaló que en el Plan de Estudio 2022 se planteó una organización curricular basada en campos formativos y ejes articuladores, donde el pensamiento crítico, la inclusión y la interculturalidad tienen un papel clave. ¡Además, se busca impulsar el trabajo por proyectos, la evaluación formativa y el co-diseño curricular como formas de adaptar el aprendizaje a cada contexto”, refirió.
En ese sentido, agregó, que se obliga a los maestros a ejecutar programas que implican hacer un puente entre lo que marcan las normas y lo que realmente sucede en la escuela.
La experta en educación, enfatizó que actualmente el campo educativo denota tensiones evidentes e ineludibles, ya que se ha documentado que en su operación, este modelo enfrenta obstáculos relativos a la sobrecarga administrativa, falta de materiales, formación docente desigual y ante todo persistencia de prácticas tradicionales centradas en la memorización y la evaluación sumativa.
“Todo ello y más suele limitar la posibilidad de concretar los principios de la NEM en la vida cotidiana de las escuelas y por ende, de construir la escuela que queremos”, explicó.
Para que realmente funcione, es necesario generar condiciones dentro de la institución: contar con tiempo para el trabajo colegiado y promover una cultura escolar que impulse la reflexión pedagógica.
Finalmente, manifestó que conviene reflexionar y reconocer que la escuela actual es el resultado de procesos históricos, reformas anteriores y desigualdades estructurales que no se van a modificar de manera inmediata
“En definitiva, el reto está en cerrar la brecha entre lo que propone la NEM y las dificultades que enfrentamos todos los días en la escuela. Sin embargo, esta situación puede superarse si, como agentes educativos, trabajamos de manera conjunta y desarrollamos una mirada crítica que nos permita reconocer las limitaciones”, concluyó.
