InicioDESDE EL FONDOPesito a pesito y sin estacionamiento en la ciudad

Pesito a pesito y sin estacionamiento en la ciudad

Published on

spot_img

Por Ernesto Ríos Chávez

CONSTRUIR CIUDADANÍA

Ensenada.- Desde la creación del ser humano, la culpa,  ha sido uno de los sentimientos que le han empujado a tomar decisiones. Lo sabían los griegos y qué decir de los romanos, y sin duda aquellos que se dedican al marketing político, saben que la culpa, es una de las emociones que mueve a las personas a creer.

Sin embargo, hay otro sentimiento superior que también influye en el comportamiento de la gente, hablamos del conformismo. Ese que se traduce en evitar cualquier situación o cambio que altere nuestra zona de confort.

Al hablar de responsabilidad ciudadana, es inevitable caer en la definición de la palabra responsabilidad en sí, la cual proviene de respuesta y no tanto de compromiso -como ciegamente hemos creído-.  Es cierto, también significa el saber de antemano las consecuencias de hacer o no lo que debemos en perjuicio de uno mismo o de los demás.

Es curioso, los ciudadanos queremos curar el mal gobierno, deseamos cambiar el mundo, anhelamos que las cosas sean como creemos que deben ser. Pero la pregunta es: qué hacemos para que suceda. La culpa, es la prima indeseable de la responsabilidad, puesto que ella nos obliga a tomar decisiones para salir del paso, apresuradas y por “miedo al qué dirán”.

Esto, significa que es mucho más fácil dar unas monedas a la gente en el crucero, que sumarnos a un proyecto para atender a personas en situación de calle o integrarnos a una asociación civil. O bien, siempre será más fácil redondear nuestros centavos para donarlos a “cualquier causa”, que tomarnos el tiempo para llevar ropa a un albergue o contribuir con un asilo o casa hogar.

Responsabilidad ciudadana es poner nuestro granito de arena y propiciar el cambio con nuestro ejemplo, no con palabras. Hacer lo mismo esperando resultados diferentes, es inútil, por no decir absurdo. Si hemos de cambiar el mundo, habremos de iniciar por nosotros mismos, siendo parte de las acciones para romper paradigmas.

Una moneda, cualquiera la regala, tanto así que en la CDMX y el Estado de México sumaron en el año 2010, 6 mil 200 millones de pesos por concepto de pago a franeleros o “viene, viene” (Bohórquez & Castellanos, 2013) . Entregar una moneda encadena a las personas a un espacio y condena a nuestra Ensenada a repetir problemas que ya están solucionando estados más desarrollados que Baja California.

Podemos aprender de los errores de otros. Eso se llama visión de futuro. Y sin duda, replicar soluciones, no será plagio. ¿Qué estamos esperando?

Latest articles

Acercarán servicios de salud a la comunidad universitaria

Por Redacción Ensenada.- La Universidad Autónoma de Baja California (UABC), a través de la Vicerrectoría...

Sostiene gobierno estatal y CFE acciones para mejorar el servicio eléctrico

Por Redacción Tijuana.- Para contribuir a mejorar la continuidad del servicio eléctrico en los hogares,...

Exhortan a proteger el arte en espacios públicos

Por Redacción Mexicali.- Con el propósito de proteger el trabajo de las y los artistas...

Localizan y rescatan a menor de 13 años extraviado en zona agreste

Por Redacción Ensenada.- Una acción coordinada entre corporaciones de emergencia, permitió poner a salvo a ...

More like this

Acercarán servicios de salud a la comunidad universitaria

Por Redacción Ensenada.- La Universidad Autónoma de Baja California (UABC), a través de la Vicerrectoría...

Sostiene gobierno estatal y CFE acciones para mejorar el servicio eléctrico

Por Redacción Tijuana.- Para contribuir a mejorar la continuidad del servicio eléctrico en los hogares,...

Exhortan a proteger el arte en espacios públicos

Por Redacción Mexicali.- Con el propósito de proteger el trabajo de las y los artistas...