Rechazan productores vitivinícolas negocios ajenos al Valle de Gpe

Por Nelly Alfaro

Ensenada.-  La posible instalación de negocios que van en contra de la vocación natural del Valle de Guadalupe impedirá el desarrollo de la región por lo que piden la regulación de la zona, afirmó el presidente de Comité  Pro vino, Fernando Pérez Castro.

Indicó que los negocios denominados “giros negros” como bares y antros tienen un perfil opuesto a la región vinícola, por lo que esperan que el reglamento municipal de la zona que impida, entre otras cosas, la instalación de este tipo de empresas.

“No solamente es un tema de productores y nos ha tomado cerca de 30 años construir este destino que tiene respeto a la tierra, y la apreciación del vino y estos negocios tienen valores distintos a eso; el corredor del Valle de Guadalupe no debe ser como la calle primera”, señaló.

El también productor vinícola, agregó, existe el rumor de construcción de un “antro” en la denominada Ruta del Vino lo cual repercutiría también la contaminación de la zona; desde hace más de tres años se trabaja en el Programa Sectorial para el programa normativo que obligará a que se respeten las condiciones del Valle de Guadalupe.

“El programa sectorial defiende al Valle de Guadalupe como una región en donde se debe de privilegiar la actividad agrícola, el paisaje, el agua y la comunidad. Todo lo que gire alrededor de esto se va a respetar”, enfatizó.

Asimismo, comentó que hay posturas a favor y en contra, como son los ejidatarios que temen porque el reglamento afecte sus usos y costumbres, sin embargo, se han presentado las especificaciones de este y cómo se blindará su vocación.

“El crecimiento económico del valle no está llegando a los poblados y se deben de realizar políticas públicas para que tengan una mejor calidad de vida, por lo que estamos contemplando que sea un beneficio para todos los involucrados de la zona”, recalcó.

El representante de Provino, destacó que además se debe de trabajar en los servicios públicos y que las autoridades volteen a ver el Valle para “romper” con la separación de los pobladores, ejidatarios y productores.

Finalmente, comentó que la oportunidad de la zona vinícola es rescatar de los problemas que actualmente se enfrenta, que van desde desarrollo rural sustentable hasta la inseguridad, por ello, necesario establecer los lineamientos para que pueda crecer de manera ordenada.