Por Redacción
Tijuana.- Este 6 de febrero, un grupo interinstitucional conformado por autoridades estatales, federales y municipales de Tijuana pusieron en marcha un protocolo de reubicación de los 382 ocupantes del campamento migrante de El Chaparral hacia espacios que permitan mayor seguridad para los ocupantes, mismo que se dio sin ninguna complicación.
Se explicó que la acción en específico tendrá consecuencia directas en la calidad de vida, la salud y derechos de los migrantes, además de que en todo momento se integró la perspectiva de género y la inclusión de grupos en condiciones de vulnerabilidad.
Se trató de cuatro puntos de destino final al cual fueron reubicadas las personas tomando en cuenta en todo momento la diversidad de condiciones de cada grupo, siendo divididos en: 59 familias de padres e hijos, 27 núcleos madre hijos, cuatro mujeres solas, 33 hombres solos, tres integrantes de la comunidad LGTB, dos personas con discapacidad y dos mujeres embarazadas.
Quedó constatado ante el resto de las autoridades que los migrantes tuvieron claro el interés de brindarles protección, seguridad y salubridad, por lo que se enfatizó que el movimiento de este domingo 6 de febrero tuvo lugar en total orden.
Finalmente, el Gobierno del Estado atenderá las necesidades básicas de los migrantes, como ropa, comida, servicio médico, atención psicológica y asesoría legal, además de que las organizaciones civiles y activistas que los apoyan con sus procesos de asilo político tendrán acceso a los espacios donde la comunidad migrante estará albergada.
