Un reto para México extender estándares de exportación de moluscos

Por Nelly Alfaro

Ensenada.- México es uno de los principales productores de moluscos bivalvos en el mundo, con una  producción anual de 70 mil toneladas de ostión, almeja y mejillón de los cuales 4 mil corresponden a Baja California, proveniente de cultivos en cuerpos de aguas clasificadas y certificadas, lo que permite su exportación a Estados Unidos y China.

Dentro de la Conferencia Internacional sobre Seguridad de Moluscos, que dio inicio este día participaron productores, autoridades del sector de regulación y oficial, así como académicos relacionados con la inocuidad de los moluscos bivalvos.

El director de Organización y Fomento de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), Walter Hubbard Zamudio, destacó el memorándum de entendimiento que tienen la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos y la Cofepris, con lo que se validan los estándares de calidad mexicanos y, en consecuencia, permite la exportación de estas especies hacia aquel mercado.

“Un reto importante es extender estos estándares de calidad para el producto que se consume en México, de manera que nuestros consumidores tengan la certidumbre de que toda la producción mantiene los mismos criterios de inocuidad”, dijo.

Asimismo, destacó que  Baja California se distingue porque fue el primer estado que clasificó y certificó sus aguas, aplicando estándares a los cosechadores, además en tener  la primer planta procesadora certificada para poder exportar.

Lo anterior, añadió,  implica hacer investigación de cómo está el recurso, de qué tanta contaminación tienen los cuerpos de agua, acerca de qué frecuentes son los Florecimientos Algales Nocivos (FAN), y sobre enfermedades, entre otros temas.

Finalmente, comentó que el tema que está pendiente es lograr un memorándum de entendimiento con la Unión Europea, pues hasta el momento no ha sido posible exportar moluscos mexicanos a países europeos.

“Es tarea de la Cofepris” poder implementar en México los análisis de toxinas que están pidiendo, y que no solamente son más avanzadas que los requeridos por Estados Unidos, sino que ya no implican el sacrificio de animales.