Por Redacción
Ensenada.– Al menos 25 casos de niños contagiados con el virus de “Coxsackie” se registraron en la escuela secundaria Num. 8 de Maneadero, por lo que desde hace varios días, la escuela se encuentra trabajando de modalidad virtual.
De acuerdo a información de la Secretaría de Educación, los casos fueron notificados por lo que se implementaron los protocolos que refiere la Secretaría de Salud, como permanecer en asilamiento domiciliario al menos siete días.
Para prevenirlo, recomendó la SE, es necesario evitar el contacto con personas enfermas, mantener una buena higiene personal, desinfectar superficies y realizar un correcto lavado de manos.
Recomendaciones generales ante Brotes de Coxsackie
Los menores de edad deberán ser atendidos por su médico de cabecera o de derechohabiencia para contar con un diagnóstico.
Los casos confirmados deberán permanecer en aislamiento domiciliario al menos 7 días naturales desde el inicio de los síntomas y el periodo podría extenderse y ser más prolongado si los síntomas de la persona no mejoran.
Asimismo, se informó que cuando se presenten dos o más casos en la escuela o en el mismo salón se notifica a la Unidad de Salud más cercana a la institución escolar para seguimiento de los casos.
En el plantel educativo se desinfectarán superficies en el salón de clases, se suspenderá la rotación del personal y de los menores de edad entre las salas o salones y se promoverá el uso de cubrebocas.
Cabe señalar, que autoridades de la Secretaría de Educación, Delegación Ensenada se reunirán la próxima semana con autoridades de salud local para establecer acuerdos para la atención particular del virus Coxsackie.
Hasta el momento, la escuela en donde se detectaron estos casos, no dio detalles sobre los mismos.
Síntomas y cuidados
La enfermedad “boca-mano-pie” es una afección benigna causada por el virus Coxsackie, perteneciente a la familia de los enterovirus.
Se transmite principalmente por contacto directo con manos sucias, superficies contaminadas o secreciones respiratorias.
El virus se encuentra de manera constante en el ambiente, especialmente durante el verano y el otoño. Aunque provoca malestar general, no deja secuelas. Si bien no es una enfermedad grave, detener la cadena de transmisión es fundamental para evitar molestias y contagios en la población infantil.
Entre los síntomas, se puede percibir fiebre alta, malestar general, dolor de garganta, úlceras en boca y sarpullido en manos, pies y extremidades.
