Por Redacción
Ensenada.- En el marco de la primera reunión plenaria de 2026 ante la cadena de valor turístico del Valle de Guadalupe, Andrés Martínez Bremer planteó ante autoridades estatales que el modelo de uso del Impuesto sobre Servicios de Hospedaje ha operado de la misma manera durante más de 30 años.
El presidente de Proturismo, indicó que ante ello resulta necesario evolucionarlo para responder a las nuevas dinámicas del turismo y a las expectativas actuales del visitante.
Durante una reunión de trabajo con representantes del sector turístico y enogastronómico del Valle de Guadalupe, refirió la necesidad de ajustar el modelo turístico ante los cambios en la forma de viajar y en la manera en que los destinos son evaluados por quienes los visitan.
Martínez Bremer expuso el concepto del turista como ciudadano temporal, al señalar que durante su estancia el visitante utiliza infraestructura, movilidad, servicios públicos y espacios urbanos de manera similar a cualquier residente, además de contribuir fiscalmente a través del hospedaje, el consumo y otros servicios.
Bajo esta visión, subrayó que invertir en infraestructura turística es también una forma de promover, ya que una ciudad funcional, accesible y ordenada se convierte en el principal canal de posicionamiento del destino en tiempo real.
Indicó que banquetas dignas, vialidades ordenadas, señalización clara, accesos adecuados e iluminación no solo mejoran la calidad de vida de la comunidad local, sino que fortalecen la experiencia del visitante y su disposición a recomendar y regresar al destino.
Asimismo, señaló que existen inhibidores claros del flujo turístico que afectan de manera directa la experiencia del visitante, entre ellos los largos tiempos de espera en los cruces fronterizos para ingresar a México, la saturación vial para cruzar las ciudades y los tiempos de espera derivados de una planeación y logística deficiente en las casetas de cobro.
Precisó que, en el caso de la carretera Transpeninsular, uno de los principales retos no es el estado general del trazo, sino la mala planeación de reparaciones y obras, que con frecuencia coinciden con periodos de alto flujo turístico, generando demoras innecesarias y una experiencia negativa para quienes visitan el destino.
Añadió que, a nivel estatal, el Impuesto sobre Servicios de Hospedaje genera una bolsa superior a los 400 millones de pesos anuales, de los cuales solo una parte se canaliza a los fideicomisos de promoción turística, mientras que el resto se destina a proyectos estratégicos de turismo, lo que abre una oportunidad para replantear el uso y la aplicación de estos recursos.
Finalmente, subrayó que el fortalecimiento del Valle de Guadalupe no puede abordarse de manera aislada, ya que el turismo opera de forma integrada en todo el municipio.
