Por Redacción
Ensenada.– Hace apenas unos días, la vida de los padres de la pequeña Erika cambió inesperadamente, debido a que hoy enfrentan una situación complicada tras haber sido detectado dos tumores cerebrales a su hija, de 4 años de edad.
El pasado 29 de diciembre, acudieron al médico pediatra debido a que la niña, comenzó con algunos síntomas inusuales; tenía dolor de espalda, cabeza, cuello, vómito y mareo; también comenzó a caminar hacia un lado y posteriormente tuvo dificultad para correr o caminar, ya que se cansaba mucho.
De acuerdo a lo que compartieron sus papás, el pediatra determinó después de algunas pruebas rápidas, que era necesario hacerle unos estudios, mismos que fueron entregados el mismo día, ante la urgencia del médico. El diagnóstico: hidrocefalia.
Ante el pronóstico, el doctor los alentó a que la pequeña fuera intervenida quirúrgicamente y que, mediante un largo proceso, podría tener una buena calidad de vida. Aunque en el seguro social, no le dieron respuesta inmediata, confío en que la intervención le dará a la niña una infancia normal.
Los padres de Erika, afirman que no ha sido fácil el proceso, además que se han visto en dificultades económicas. Por ello, acuden a la comunidad para ser apoyados en esta difícil situación que hoy enfrentan.
“Hemos estado unidos y eso es lo primordial. Nos falta una fuerte cantidad y hemos encontrado mucha gente que nos ha ayudado, porque después de la operación se vienen más gastos. También nos ayudan poniendo a mi hija en sus oraciones y que Dios les multiplique todo lo que nos han apoyado”, externó.
Si desea apoyar con algo a los padres de la menor, puede comunicarse al número de celular: 646 207 6737.
