Por Redacción
Ensenada.– Ante el creciente número de casos de maltrato, crueldad y abandono animal en Baja California, la regidora Ana Daniela García Salgado, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente y Protección Animal, sostuvo una reunión de trabajo con el Diputado local Humberto Valle, con quien reafirmó su compromiso a favor del bienestar animal y acordó trabajar de manera conjunta para dar resultados concretos mediante el impulso de tres iniciativas legislativas.
La primera iniciativa plantea el aumento de las penas por los delitos de maltrato y crueldad animal, establecidos en el artículo 342 del Código Penal para el Estado de Baja California, con el objetivo de que las sanciones sean realmente disuasivas.
La segunda busca garantizar el resguardo inmediato, la atención médica veterinaria y la protección de los animales víctimas cuando existan denuncias ante la Fiscalía General del Estado, evitando que continúen en riesgo durante los procesos legales.
Como tercera iniciativa, se impulsará la esterilización obligatoria como una política preventiva para enfrentar de raíz la sobrepoblación animal y el abandono, principales causas del colapso en centros de atención y refugios.
García Salgado subrayó que mientras no se atienda el origen del problema, los esfuerzos institucionales y de las asociaciones protectoras seguirán siendo insuficientes.
De acuerdo con datos nacionales, México enfrenta una sobrepoblación superior a los 70 millones de perros y gatos, y se estima que 7 de cada 10 animales sufren algún tipo de maltrato, mientras que menos del 1% de los casos recibe una sanción efectiva. En Baja California, el aumento de denuncias por maltrato y abandono refleja la urgencia de fortalecer el marco legal y su aplicación.
La regidora, reiteró que estas iniciativas buscan pasar del discurso a los resultados y reafirmó su compromiso de trabajar de manera coordinada con el Poder Legislativo, a través del diputado Humberto Valle, a quien reconoció su empatía y compromiso con la protección y el bienestar de los animales, para proteger a los seres sintientes, ya reconocidos por la Constitución de Baja California, y avanzar hacia un estado con mayor responsabilidad social y legal en la materia.
