Por Redacción
Ensenada.– Rubén Marín Villalobos, fue el hombre asesinado el pasado lunes en una marisquería de la avenida Pedro Loyola, cuando varios hombres entraron al establecimiento disparando contra el comerciante y dejando a tres personas más lesionadas.
Tras el ataque armado, familiares y amigos de Don Rubén, lamentaron su muerte y compartieron el legado que dejó, además de un cariño entrañable entre la comunidad que asistía a su carreta.
“No hay palabras que logren expresar lo que sentimos en este momento. Gracias Don Rubén por tanto amor por la vida, amor por su familia y amor por su trabajo. Lo despediremos con el honor que usted se merece y Dios le bendiga siempre en donde quiera que esté”, fue el mensaje compartido a través de las redes sociales de Marisco “El Chava”, una de las decenas de carretas de mariscos con más tradición en el puerto.
Don Rubén, se estableció en Ensenada con la venta de mariscos desde los años 80, y desde entonces trabajaba arduamente en una actividad que le da identidad al puerto, y que, a lo largo de los años, sigue sosteniendo familias.
“En medio de una dolorosa partida, nosotros honramos la memoria de un hombre trabajador. Hace casi medio siglo este hombre siendo un jovencito llegó a la Baja California sin saber que se convertiría en uno de los símbolos de gastronomía urbana de la región. Fue un hombre que vivió una vida de esfuerzo y trabajo, ese honor pocos pueden tenerlo porque los verdaderos héroes de este país son los que se levantan a trabajar día a día por un mejor futuro y lo logran con una vida digna”, manifestaron.
Cuentan que Don Rubén, estaba orgulloso de su actividad. En un video compartido por sus familiares, relató cómo comenzó preparando mariscos. “Me ponía nervioso porque no sabía abrir las almejas y ostiones. Cambié de opinión de irme al campo a trabajar y empecé a cumplir mis sueños, comprándome la ropa que me gustaba. Llegué a ganar hasta 200 pesos al día que en ese tiempo era mucho”, relataba con cariño.
El legado de Don Rubén, se escribió con la preparación de tostadas, cócteles, de su caminar por el tradicional Mercado Negro, donde era un viejo conocido. La historia de Don Rubén, es la de muchas personas que le han dado identidad a Ensenada, con las carretas de mariscos y entregando su vida, al trabajo que forjó esta ciudad.
Ataque armado privó de la vida
Presuntamente en el ataque participaron al menos cinco personas que dispararon de forma indiscriminada contra los que estaban en el lugar y luego escaparon a bordo de un vehículo tipo camioneta Pilot. Entre los lesionados, se encuentra una mujer.
El vehículo lo abandonaron a escasas dos cuadras al sur del lugar, en la calle Bahía Magdalena casi esquina con Las Palmas, a pocos metros del sitio donde cometieron el ataque.
