Por Redacción
Ensenada.– Ante la sequía que reduce los almacenamientos de agua del Lago Mead y del norte de México, los agricultores de Baja California están obligados a tecnificar el campo antes de una década, alertó el Consejo de Desarrollo Económico de Ensenada.
Productores de la región, de Ensenada a San Quintín, demostraron que la tecnificación del agro permite ahorros de riego en gran escala y genera una productividad mayor, de acuerdo con el presidente de ese organismo, Héctor Uraga Peralta.
“En regiones como el Valle de Mexicali y San Quintín ha avanzado significativamente en la tecnificación, obligados por la escasez de agua y los estándares internacionales, con tecnologías de riego de precisión como goteo, microaspersión y sensores de humedad para optimizar el agua”, explicó.
De acuerdo con el tratado de aguas de 1944 firmado entre México y los Estados Unidos, nuestro país recibe agua del Río Colorado cada año para abastecer a las ciudades de Mexicali, Tecate, Tijuana, Rosarito, y Ensenada, y la región agrícola del Distrito de Riego 014 Río Colorado.
Ese acuerdo pende de un hilo, puntualizó, porque aplica recortes a partir que el Lago Mead baja su nivel de 1075 pies sobre el nivel del mar, lo ha ocurrido desde 2021 y no hay pronóstico que aumente.
El presidente de Codeen, afirmó que el futuro para Baja California se encuentra en un punto de inflexión histórico para convertirse en un laboratorio líder de la agricultura del futuro, considerando que factores como el clima árido, la crisis hídrica, la vocación exportadora y la adopción tecnológica impulsan esta transformación hacia un modelo más productivo y sostenible.
Uraga Peralta dijo que nuevas prácticas tecnológicas para el agro pueden ser replicadas en México, vía maquinaria con adaptaciones de GPS, tractores y sembradoras para labranza milimétrica; monitoreo mediante drones, imágenes satelitales y análisis de suelos geo-referenciados.
“Hay un software de gestión de datos para la trazabilidad y toma de decisiones que lleven hacia una agricultura Inteligente porque la tendencia para la próxima década es la integración de datos y la automatización total, IA y robótica”, afirmó.
Con Inteligencia artificial, explicó, para generar recomendaciones prescriptivas de riego y fertilización, agricultura de ambientes variables (vrt/vri), aplicación de agua e insumos de forma diferenciada dentro de una misma parcela según la necesidad de cada zona.
Fundamental es la agricultura protegida con invernaderos de alta tecnología para maximizar la productividad por unidad de agua, cultivos que más se beneficiarán de estas tecnologías son la vid, olivo, hortalizas de exportación, berries, y cultivos extensivos como algodón y trigo.
Finalmente, recomendó que la agricultura de precisión en Baja California no es una moda, sino una necesidad de supervivencia y una oportunidad económica si se logra una colaboración efectiva entre productores, gobierno, academia y empresas, para que el estado puede convertirse en un modelo internacional de agricultura inteligente en zonas áridas.
